Ecoturismo :
Cali Naturaleza
El ecoturismo es aquella forma de turismo especializado y dirigido que se desarrolla en áreas con un atractivo natural especial y se enmarca dentro de los parámetros del desarrollo humano sostenible.
ElEl ecoturismo busca la recreación, el esparcimiento y la educación del visitante a través de la observación, el estudio de los valores naturales y de los aspectos culturales relacionados con ellos. Por lo tanto, el ecoturismo es una actividad controlada y dirigida que produce un mínimo impacto sobre los ecosistemas naturales, respeta el patrimonio cultural, educa y sensibiliza a los actores involucrados acerca de la importancia de conservar la naturaleza. Tomado de la Política de Turismo de Naturaleza.
Naturaleza: rutas entre la magia y la belleza
Santiago de Cali tiene una gran riqueza natural al contar con una zona plana del valle geográfico del río Cauca y una zona de ladera que se funde sobre los farallones en la cordillera occidental. La cercanía con el Pacífico colombiano, hace que la ciudad incremente su diversidad de ecosistemas, proporcionando escenarios para la práctica de actividades de aventura.
Entre sus paisajes es fácil perderse entre los colores que vuelan por doquier y los cantos de las aves que se complementan con el aire cálido de los espacios naturales, suscitando historias mágicas cargadas de seres que parecieran de otro mundo.
En su zona rural, gracias a la enorme riqueza hídrica, paisajística, de fauna y flora, las comunidades anfitrionas del territorio han logrado consolidar una experiencia única, dándole valor al agua cristalina, a la diversidad de aves, las montañas, al alojamiento rural, los senderos, deportes de aventura, miradores, balnearios naturales, actividades de recreación y bienestar, gastronomía, entre otros.
Cuando las personas visitan la zona de rural de esta, la ciudad de las aves, se preparan para vivir experiencias de ensueño en escenarios rodeados por la más rica naturaleza. En la llamada Vuelta de Occidente, se descubre un territorio maravilloso en fauna y flora, e incluso, misteriosas leyendas indígenas.
Entre estos senderos asombrosos, el alma de las personas toma bocanadas de aire puro que llenan de sonrisas las experiencias que se viven día a día en varios lugares donde habitan seres fantásticos.
Las fantasías que se generan apenas es el comienzo, pues los monumentos y sus historias; los amaneceres y atardeceres en el Bosque de Niebla de San Antonio, los refrescantes balnearios naturales, los espacios para actividades ecológicas y recreativas, la cocina típica regional, los parques, las trochas y caminos, el recorrido entre musgos, duendes y hadas despertarán los sentidos y las aventuras que todos deben experimentar.
La Ruta de la Montaña que puede descubrir quien la transite, la encontrará como mágica, ancestral y sanadora, pues ofrece, entre otras cosas, cálidos alojamientos en posadas y fincas, senderos y cascadas. El aventurero que vive en cada uno despertará y saldrá para experimentar.
Para hacerlo, se invita a recargar energías mediante un baño en las aguas del río Meléndez o visitando el corredor gastronómico a borde de carretera. Cerca de ella, también se puede encontrar las bondades de las terapias holísticas, el descanso y relajación a través de masajes al aire libre, baños terapéuticos, piedras volcánicas, temazcales, talleres de relajación, control de las energías y por supuesto deslumbrarse con los más fantásticos arreboles de colores.
Rutas:
- RUTA VUELTA OCCIDENTE: Este recorrido que nos llevará a conocer seis de los quince corregimientos de la ciudad inicia en la Calle 5 con Carrera 4, y nos conduce a través del barrio El Peñón hasta tomar la Avenida 4 oeste, donde nos encontramos con el monumento al Gato del Río de Hernando Tejada y las gatas. Este ícono de la ciudad fue ubicado en este lugar en 1996 como estrategia de recuperación de la rivera río Cali, 10 años después la Cámara de Comercio de Cali lideró el proyecto que le entregó al gato dieciséis novias (las gatas), las cuales fueron esculpidas con un molde único e intervenidas por diferentes artistas nacionales e internacionales.
Seguimos sobre la Avenida 4 oeste hasta llegar a la portada al mar, donde encontramos el monumento a la María Mulata; obra que representa un ave negra parecida a un cuervo, la cual es donada por el escultor Colombo-Panameño, Enrique Grau, en el año 1997, como reconocimiento a un sentimiento de afecto que le une a Cali.
Para continuar el recorrido es necesario abordar la vía Cali-Buenaventura, en la cual nos encontramos inicialmente con el barrio Terrón Colorado, conocido anteriormente como Avenida Los Libertadores, debe su actual nombre al libertador Simón Bolívar, quien al caminar por ese camino de herradura en el siglo XIX buscando conectividad con el mar Pacífico, observó que gran parte del territorio estaba compuesto de “Terrones Colorados”.
Continuamos avanzando y empezamos a observar un paisaje compuesto por inmensas montañas y mucho color verde, el cual indica el inicio de una zona con gran cantidad de recursos naturales que nos brinda la Cordillera Occidental y las cuencas de ríos como el Aguacatal y Cali, es en este punto donde inicia una inmersión en los recursos naturales y culturales que posee Santiago de Cali.
La enorme riqueza hídrica, paisajística, de fauna y flora, las comunidades anfitrionas del territorio que han logrado consolidar una experiencia única, resaltando y dando valor a la gastronomía, la diversidad de aves, el alojamiento rural, los senderos para guianza, los deportes de aventura, miradores, balnearios naturales, actividades de recreación y bienestar, entre otros, son el potencial tangible e intangible de esta zona de la ciudad.
En la entrada al corregimiento El Saladito se localiza una oferta gastronómica con más de treinta años de tradición; venta de leche de chiva. Aquí también es posible obtener productos como obleas y quesos producidos en la zona.
La oferta gastronómica en esta vía se amplía por varios kilómetros con la posibilidad de visitar paradores y restaurantes con una larga trayectoria en su servicio. Pizzerías, venta de fritanga y mecatearías, complemente dicha oferta.
Una vez llegamos al reconocido sector del Kilómetro 18, el cual debe su fama al clima y la venta de alimentos a su alrededor, nos preparamos para ingresar al bosque de niebla de San Antonio y percibir su singular belleza, que gracias a su ecosistema permite a los visitantes y vecinos disfrutar de una diversidad biológica gigantesca; agua, fauna, flora, hongos, insectos, paisajes, y por supuesto, una gran cantidad de aves.
Y es en esta zona en donde encontramos una buena cantidad de fincas, entre ellas la Alejandría, dedicadas a conservar el hábitat y permitir la reproducción de un sin número de especies de aves, las cuales pueden ser observadas en su estado natural durante todos los meses del año.
Continuando con el recorrido, es necesario retomar la vía Buenaventura-Cali y descender hasta la entrada al corregimiento de El Saladito; este nombre surgió al paso de los arrieros que de Cali se conducían a Buenaventura y viceversa, los cuales realizaban unajornada de descanso en la quebrada de Los Arrieros, donde reposaban las bestias, comían y se les daba sal, mientras alistaban la carga para entrar a Cali.
En El Saladito tomamos la vía que conduce a Felidia. En este trayecto podremos observar el paisaje que brindan las montañas, las especies arbóreas y florales, al igual que la avifauna.
Después de varios kilómetros recorridos nos encontramos con el parque principal de Felidia, aquí encontramos un monumento (la Pinta, la Niña y la Santa María), en honor a los pilotos fallecidos en un múltiple accidente que tuvieron tres aviones militares cubanos, el 28 de diciembre de 1937, en las montañas del corregimiento.
Estos aviones hacían parte de una expedición aérea en honor a Cristóbal Colón, la cual debía recorrer 26 países recogiendo fondos para construir un faro en República Dominicana en homenaje a este personaje.
Otro de los atractivos que se puede visitar es la réplica de la Matrona de Cuba; la Virgen de la Caridad del Cobre, la cual se encuentra en el interior de la iglesia del corregimiento, y que fue obsequiada por el presidente de Cuba, Fulgencio Baptista, en agradecimiento por la ayuda recibida en la repatriación de los siete fallecidos que dejó el accidente de 1937.
Continuamos con el recorrido disfrutando de un paisaje montañoso rodeado de agua y aire puro hasta el corregimiento de La Leonera, territorio que nos recibe con una amplia oferta que abarca miradores, senderos interpretativos, observación de aves, santuario de musgos y seres protectores de la naturaleza, granjas ecológicas, educación ambiental, alojamiento en cabañas y terapias holísticas.
Esto propone al visitante una introspección en todo lo relacionado con el cuidado de la naturaleza y le permiten tener una experiencia diferente y educativa.
Continuamos el recorrido sobre la vía principal la cual nos conduce hacia el corregimiento de Pichindé, este territorio como la mayoría de los corregimientos de la ciudad, cuenta con una oferta amplia para avistamiento de aves y sitios de anidación.
Así mismo, se puede disfrutar de sus montañas “peñas blancas”, de los ríos Pichindé y Pichindecito, de la cocina campesina, de la visita a su iglesia y del mercado artesanal a las afueras de la misma, entre otras actividades.
Dejamos atrás a Pichindé y nos preparamos para conectarnos con el corregimiento LosAndes, el cual es reconocido por poseer dos de los tres monumentos religiosos periféricos más importantes de la ciudad:
Cristo Rey: concebido como homenaje a la paz en Colombia. Habían pasado 50 años del fin de la Guerra de los Mil Días y al sacerdote José María Arteaga se le ocurrió conmemorarlo con una gran estatua, así nació este monumento.
La Virgen de Yanaconas o Señora de Los Andes: fue construida por una congregación de Hermanos Maristas en el año de 1942, para pedir la terminación de la Segunda Guerra Mundial. La construcción se realizó en los terrenos de la antigua cárcel para menores de edad de Santiago de Cali. Este corregimiento sorprende a sus visitantes con sus miradores, mariposario, spa natural y centro de terapia alternativa, exhibición de orquídeas, exhibición de objetos de Europa Central, alojamiento rural, jardín botánico y senderos para práctica de deportes de aventura.
Una vez terminamos la visita a este corregimiento tomamos la Carrera 4 oeste, y a continuación a la Calle 2, en donde finaliza el recorrido.
- RUTA DE LA MONTAÑA: Iniciamos el recorrido en la Calle 5 con Carrera 100, en el Centro Comercial Holguines, tomamos Calle 11 y en frente nos encontramos con el Club Campestre de Cali, el cual fue declarado por Parque Nacionales de Colombia, como Reserva Natural de la Sociedad Civil por hacer parte de la cuenca de los ríos Lili, Meléndez y Cañaveralejo, y por favorecer la conectividad y continuidad de procesos ecológicos y evolutivos naturales que ayudan a mantener la diversidad biológica y protegen el recurso hídrico de Cali.
Continuamos el recorrido abordando la Calle 11 hasta el cruce con la vía La Rivera, en este punto giramos a la izquierda y avanzamos aproximadamente trecientos metros, giramos a la izquierda nuevamente y nos conectamos con la vía Las Palmas.
Avanzamos sobre esta hasta conectarnos con el Humedal La Rivera, hábitat de gran diversidad de flora y fauna, purificador de agua y controlador de erosión en la zona. En este punto debemos tomar la Avenida Los Lagos, girar levemente hacia la izquierda y tomar la Calle de los Carboneros, vía que nos conecta con la Calle 2ª y posteriormente con la vía a La Vorágine en donde giramos a la derecha para avanzar en el recorrido.
Nos encontramos entonces con el corregimiento de Pance, territorio que al igual que muchos de los terrenos que hoy le pertenecen a Cali. Fue habitado por tribus indígenas antes de la llegada de los españoles, y a su vez ha recibido flujos migratorios de otras regiones de Colombia.
Pance se ratifica como el mayor centro de recreación popular de los caleños, al recibir cada fin de semana un sin número de visitantes locales y foráneos, que disfrutan de su riqueza natural y del tradicional “paseo de olla”.
Iniciando la visita al corregimiento nos encontramos con el Ecoparque Río Pance, espacio creado como zona de recreación al aire libre para los caleños en el año de 1970 por la Gobernación del Valle del Cauca, el cual tiene una riqueza biológica inmensa en la que se destacan las más de 120 especies de aves que se han registrado en sus alrededores.
Cuenta con senderos peatonales, restaurantes, baños públicos, lago de pesca, pista de trote para deportistas y alojamiento en las cabañas del Eco Hotel El Castillo.
El recorrido continúa por las veredas La Vorágine, San Francisco y El Topacio. A borde de carretera nos encontramos una oferta amplia al servicio de los visitantes; balnearios, restaurantes, centros recreacionales, fincas con alojamiento, cascadas, lagos de pesca, senderos, piscinas de agua natural, mini supermercados y zonas comunes.
En la parte alta de la vereda El Topacio nos encontramos con el Centro de Educación Ambiental El Topacio, el primero de este tipo en Colombia.
Este centro que es administrado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, tiene como por objeto sensibilizar a los visitantes sobre la importancia de la biodiversidad del ecosistema del bosque subandino y la conservación de los recursos naturales del Valle del Cauca.
En sus 30 hectáreas encontramos una gran variedad de árboles, arbustos y plantas medicinales, además de unas 150 especies de aves que se han logrado identificar.
Para continuar el recorrido es necesario retornar hasta la variante que nos da acceso a la vereda san francisco, en este punto giramos levemente hacia la izquierda y nos dirigimos hacia pueblo Pance o Pance cabecera. Aquí también es posible encontrar una serie de establecimientos que prestan servicios gastronómicos y de alojamiento.
Estando en la iglesia del corregimiento, giramos a la izquierda y tomamos la vía que nos da acceso a la vereda El Pato, mientras realizamos el recorrido podemos observar el paisaje adornado de montañas, flora y fauna en abundancia y una serie de establecimientos (fincas de recreo), hasta llegar al sector de Burbujas, territorio reconocido por ser vía alterna que da acceso a la zona de Parque Nacionales Pico Loro. En este punto finaliza nuestro recorrido y es necesario el retorno hasta el Club Campestre de Cali.
NATURALEZA URBANA: Iniciamos el recorrido en la Calle 13 con Carrera 1; Bulevar del Río Cali. Y es el río Cali, el principal protagonista de esta ruta, pues ha sido escenario de convivencia y transformación de la ciudad desde tiempos ancestrales hasta nuestros días.
La caminata sobre su rivera nos permite contemplar una gran diversidad donde las especies arbóreas y florales, que, junto a la avifauna, se llevan el mayor protagonismo.
Alrededor de nuestro punto de inicio nos encontramos una serie de atractivos de nivel cultural; Iglesia La Ermita, conocida inicialmente como Nuestra Señora de la Soledad del Río, está ubicada en la Carrera 1 con Calle 13.
Tiene un estilo arquitectónico neogótico y en su interior tiene una efigie del señor de la Caña, única pieza sobreviviente de los terremotos de 1787 y 1925. A sus espaldas se encuentra el Parque de los Poetas, el cual está conformado por cinco estatuas en tamaño real que hacen homenaje a los poetas y escritores Jorge Isaacs, Carlos Villafañe, Octavio Gamboa, Antonio Llanos y Ricardo Nieto.
Diagonal al parque se encuentra el Teatro Municipal Jorge Isaacs inaugurado el 26 de diciembre de 1931 en homenaje al escritor vallecaucano Jorge Isaacs. Tiene un estilo arquitectónico neoclásico francés y fue declarado monumento nacional en 1984. Enfrente del teatro se encuentra el Edificio de la Colombiana de Tabacos, conocido anteriormente como el Edificio del Puente, es uno de los Bienes de Interés Cultural (BIC), y patrimonio urbano de la ciudad.
Fue inaugurado en 1936 para celebrar los 400 años de Cali. La ruta continúa abordando el Puente Ortiz, que fue el primer puente que se construyó sobre el río Cali, el cual data de 1845 y debe su nombre al fraile franciscano José Ignacio Ortiz.
Este puente nos conecta con el Parque de La Retreta, al cual lo conforman una amplia zona verde con vías peatonales, bancas, luminarias en estilo francés y un kiosco. Este debe su nombre a las retretas o presentaciones musicales que dominicalmente hacia la banda municipal.
El recorrido continúa atravesando el Paseo Bolívar hasta conectar con el monumento a las Aves del Río, el cual fue donado por el maestro Omar Rayo en el año de 1996, está compuesto por dos esculturas, ave inspectora de niveles y ave celoso del concorde.
Luego se observa el Centro Administrativo Municipal, CAM, y a continuación el monumento a Jorge Isaacs recreando a Efraín y María; escultura gestionada por un grupo de mujeres en el año 1920 conmovidas por la lectura de la obra María.
Se avanza en línea recta para cruzar el Puente España, estructura donada por la Corona Española en 1936 como celebración de los 400 años de fundación de Cali,y luego se aborda de nuevo el Bulevar del Río Cali.
En este lugar nos encontramos con el busto en honor a Alexander Pétion, político, militar y presidente de Haití, quien ayudó a Simón Bolívar en la lucha por la independencia de América.
Continuamos en línea recta sobre el Bulevar para observar entre las Calles 10 y 8, las esculturas de las Gatas del Río y los vestigios del primer Puente Ortiz.
Cruzamos la Calle 8 (Puente Santiago o Puente de la Cervecería), y continuamos hacia el occidente de la ciudad.
A la altura de la Carrera 1 con Calle 4 se observa el inicio de la zona hotelera y gastronómica del barrio El Peñón. Justo en frente del Hotel Intercontinental, se encuentra la estatua en honor a Francisco de Paula Santander, célebre por su participación en la emancipación americana frente al imperio español.
Continuamos avanzando sobre la Carrera 1 hasta la Avenida 2 oeste en donde se debe girar a la derecha para tomar la Avenida 4 oestey visitar el monumento al Gato del Río de Hernando Tejada y sus novias las gatas.
Este ícono de la ciudad fue ubicado en este lugar en 1996 como estrategia de recuperación de la rivera río Cali, diez años después la Cámara de Comercio de Cali lideró el proyecto que le entregó al gato dieciséis novias (las gatas), las cuales fueron esculpidas con un molde único e intervenidas por diferentes artistas nacionales e internacionales.
Continuando el recorrido, se retoma la Carrera 1 y se avanza hasta la Calle 4 oeste, en donde se encuentra la primera biblioteca que existió en la ciudad, Biblioteca Centenario, la cual lleva este nombre por haber sido creada por el Concejo Municipal en conmemoración del primer centenario de la independencia de Colombia.
Seguimos en línea recta y nos conectamos con el Obelisco, es una Cuadriga Romana, "carruaje alado por caballos utilizados para el combate", la cual está sobre una estructura de ferro concreto en forma de Obelisco, de allí su nombre. En frente de este monumento encontramos un hotel con el mismo nombre, el cual debe su fama y reconocimiento a la oferta gastronómica que ofrece hace varias décadas “empanadas del Obelisco”.
Avanzamos treinta metros y llegamos al Museo de Arte Moderno La Tertulia, el primero en Colombia de este carácter, el cual tiene sus inicios en 1956 en una casona del barrio San Antonio, cuando un grupo de gestores e intelectuales caleños deciden generan un espacio de encuentro en tiempos de dictadura.
Doce años después se construye el edificio actual con requerimientos técnicos para salas de exposición. Continuamos hacia el occidente de la ciudad y nos encontramos con un corredor verde de aproximadamente dos kilómetros, en donde se hace mucho más fácil la interacción con toda la diversidad biológica de la zona.
Nos encontramos luego con el Zoológico de Cali, espacio fundado en el año de 1969 y ubicado en el antiguo bosque municipal de la ciudad. Cuenta con alrededor de 350 animales de 233 especies. El zoológico promueve y ejecuta diversos programas educacionales, recreacionales e investigativos para ayudar a preservar la biodiversidad colombiana y crear conciencia ambiental entre la sociedad.En este punto finaliza nuestro recorrido.