El buen manejo de los residuos es asunto de toda la ciudadanía
En plena carrera 32 con calle 25, en límites con la Galería Santa Elena del barrio El Jardín en Cali, se recogen diariamente 30 toneladas de *residuos*; lo que equivale, en promedio, a llenar tres buses articulados del sistema de transporte masivo.
“Hemos incrementado las frecuencias de recolección. Estamos pasando 4 veces al día, con vehículos recolectores dos veces, y dos veces con equipos de caja abierta de acuerdo con la tipología de residuos pero, aun así, sigue siendo insuficiente”, señaló John Alexander Patiño, jefe de operaciones de Veolia. Se refiere a que, a pocas horas, casi minutos de haber realizado el proceso de recolección, el panorama vuelve a ser el mismo de siempre, con desechos “hasta el cuello”.
Carlos Andrés Arias es el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio El Jardín, aledaño a la zona. Explicó que el problema se ha incrementado pero que la comunidad sigue tratando de aportar: “aquí hay un proceso de recogido de basuras bastante fuerte y la Alcaldía de Cali se ha presentado con muchas actividades, pero esas actividades se pierden porque el lugar se vuelve a colmatar. Nosotros proponemos volver a plantar, a hacer huertas, queremos hacer siembras que le aporten otra cara al sector y que eviten el despojo de residuos”, afirmó.
Además del aumento en la frecuencia de recolección, la Alcaldía de Cali ha incrementado las multas, no solo a quienes envíen personas a botar sus residuos o escombros sino a quienes físicamente lo hagan: “la multa hoy día está en $1.237.000.
“Se nos van a seguir presentando este tipo de impactos sanitarios y ambientales; por más que la empresa de aseo y la Uaesp articulemos y hagamos cualquier tipo de recolección no vamos a sostener el espacio limpio porque no hay una colaboración contundente por parte de la ciudadanía”, anotó Diego Devia coordinador operativo de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos de Cali (Uaesp).
La Alcaldía del Puro Corazón por Cali hace un llamado a la ciudadanía para lograr implementar una cultura que ayude a darle otra cara a esta zona y a otras críticas en la Sultana del Valle.
Juliana Rosero Berrío.