Cali, modelo en Colombia en programas de consumo responsable de bebidas alcohólicas
La Secretaría de Salud Pública de Cali, fue reconocida por el Ministerio de la Protección Social por el programa “Me voy de rumba pero no me derrumbo”, el cual es considerado como uno de los más exitosos e innovadores del país. Esta iniciativa busca generar un consumo responsable de bebidas alcohólicas.
Esta campaña comienza a consolidarse desde el 2008 cuando la Secretaría de Salud Pública implementa su estrategia bajo el lema, “Me Voy de Rumba y no me Derrumbo”, frase que describe la vida social y cultural de la ciudad de Cali.
Sólo a partir de este año, es cuando el Ministerio de la Protección Social, con su campaña Saber Vivir, Saber Beber, comienza a designar políticas nacionales en Salud para el tema del consumo responsable de bebidas alcohólicas y Cali ya tenía las bases fundamentadas para aplicar estrategias con resultados contundentes en las personas mayores de edad que beben y no van a dejar de beber.
Este modelo aplicado en Cali, fue compartido con las principales ciudades y se convirtió en referente para las campañas que se iniciaron en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga.
Las actividades que se han generado alrededor del tema, están destinadas a la prevención del abuso del consumo. Significa prevenir en la persona que ya bebe y seguirá consumiendo bebidas alcohólicas, que no abuse y reduzca en el tiempo el consumo de esta sustancia, a través de unos principios o acciones antes, durante y después del beber.
Los principios del saber beber, tienen como propósito orientar sobre un conjunto de recomendaciones de fácil comprensión para los ciudadanos que tienen el hábito de beber por cualquier motivo y frecuencia.
La Secretaría de Salud Pública Municipal de Cali articula toda su estrategia en la ciudad, con entidades expertas en el tema y que a su vez, tiene campañas
implementadas en el Municipio como el Fondo de Prevención Vial, el Programa de Cultura Ciudadana, el Sistema de Transporte Masivo MIO, el Plan Talentos, entre otros.
“El trabajo intersectorial es importante porque todas las acciones que se van sumando llegan a un mismo fin. Desafortunadamente en nuestro país y nuestro municipio habíamos buscado ser protagonistas cada uno por su lado, pero con esta ultima administración se ha buscado que todos sumemos lo que hacemos de la mejor forma. Con esta suma de esfuerzos hemos encontrado un camino en el cual varias instancias han empezado a aportar su grano de arena y han llegado a un fin común, en este caso, el consumo responsable de alcohol”, expresó James Gómez, director Regional del Fondo de Prevención Vial.
PRINCIPIOS DEL SABER BEBER
Los principios del saber beber siempre buscan orientar a los consumidores para asegurar que verdaderamente disfruten de las ocasiones en que consumen alcohol.
Siempre hay un antes (qué tomar, con quién, dónde, cómo), un durante (cuánto, cómo, de qué manera) y un después (garantizar una terminación segura) que posibilita el disfrute entre los individuos atendiendo sus riesgos.
El desafío del saber beber en el vivir, es la creación de una conducta protectora en el que consume alcohol, estar siempre bajo el dominio de sí mismo y conservar el manejo de las variables de momento lugar y ocasión.
“Se espera que los consumidores de alcohol modifiquen sus patrones de consumo y adopten comportamientos más seguros, para el cuidado de su propia salud, que contribuyan a superar las contingencias que suceden con regularidad en ambientes de consumos abusivos”, manifestó Alejandro Varela Villegas, Secretario de Salud Pública Municipal de Cali.
Las seis “C” son los principios mínimos indispensables para la autorregulación de los individuos y de los grupos humanos consumidores de alcohol, como principios de la filosofía del saber beber para cuidar la vida:
1. CALIDAD de la bebida
Hay evidencia que el etanol tiene la potencialidad de causar riesgos a la salud, cualquiera que sea la bebida alcohólica que lo contenga, es un psicoactivo de uso legalizado. La legalidad de su producción, distribución y comercialización es una garantía que da el Estado para mitigar los efectos del alcohol entre la población consumidora.
2. CANTIDAD de la bebida consumida
El alicoramiento es un proceso tóxico y sus efectos son más evidentes, rápidos y perjudiciales, en ingestas desmesuradas, en cortos espacios de tiempo. Los consumidores de alcohol que beben de esta manera viven con más frecuencia situaciones de descontrol.
3. CONSISTENCIA, mantener el mismo tipo de licor durante el consumo
Este principio sugiere que dentro del consumo de alcohol se procure permanecer ingiriendo un mismo tipo de licor y no realizar mezclas con otro tipo de bebidas alcohólicas, ya que se alteran los componentes y se afectan los comportamientos.
4. COMIDA (Antes, durante y después del consumo)
Este cuarto principio sugiere el acompañamiento de comidas antes, durante y después del consumo de licor. Los alimentos retrasan la absorción del alcohol observándose un ascenso más lento y un pico menos elevado de alcohol en la sangre de los sujetos que han consumido alimentos.
5. COMPAÑÍA, personas de confianza
Ante todo la pregunta ¿Qué tan buena compañía de sí mismo, es usted?. Consumir alcohol en compañía de personas de confianza es más seguro porque te cuidan. Beber con personas desconocidas expone al consumidor de alcohol a un atraco, una violación o que le den escopolamina, con las consecuencias para la salud que esto conlleva.
6. CONFLICTO (personal y del entorno)
El consumo de licor es diferente en cada individuo, como diferente es su situación personal y del entorno inmediato que lo rodea. Los conflictos se presentan, porque las personas que consumen alcohol alteran sus comportamientos, su raciocinio y su capacidad de comprender mejor.
PRINCIPIOS ADICIONALES
CONDÓN (exígelo, póntelo y gózalo). El baile y el alcohol acercan los corazones y no perdamos de vista las buenas razones: “Exígelo, póntelo y gózalo” – “Crecer y Madurar antes de procrear”, mensajes que acompañan las estrategias de la Secretaría de Salud Pública de Cali, para prevenir las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos no deseables y en especial el embarazo en adolescentes.
CONDUCTOR ELEGIDO (si vas a tomar entrega las llaves). Está comprobado que el conductor embriagado tiene altísima presencia en accidentes de tránsito, en poner en riesgo su vida y sus acompañantes; si va a manejar no tome y si va tomar no maneje.
“El Fondo de Prevención Vial encontró hace muchos años puntos afines con la Secretaria de Salud Pública Municipal y en esa búsqueda de trabajar intersectorialmente encontramos que salud estaba trabajando un programa en el área de salud mental que trabajaba el consumo responsable de alcohol. El fondo ha estado siempre comprometido con ese proceso y en ese punto nos encontramos para trabajar los últimos años, donde salud, a través de la campaña “Me voy de rumba pero no me derrumbo” y el Fondo, con sus múltiples mensajes, ahora con “Inteligencia Vial”, ha hablado del consumo responsable y de qué manera abordar la forma como se debe actuar en la relación de consumo responsable de alcohol y en nuestro caso, la relación con el conducir”, expresó el Director Regional del Fondo de Prevención Vial, James Gómez.
QUÉ DICEN LOS EXPERTOS
De acuerdo a los estudios en el año 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS), calcula que el uso nocivo del alcohol causa cada año 2,5 millones de muertes, y una proporción considerable de ellas corresponde a personas jóvenes.
El consumo de bebidas alcohólicas ocupa el tercer lugar entre los principales factores de riesgo de mala salud en el mundo. Una gran variedad de problemas relacionados con el alcohol pueden tener repercusiones devastadoras en las personas y sus familias; además, pueden afectar gravemente a la comunidad.
El uso nocivo del alcohol es uno de los cuatro factores de riesgo de contraer enfermedades no transmisibles importantes, que son susceptibles de prevención y que pueden tener una carga de morbilidad con enfermedades como, por ejemplo, la tuberculosis y la infección por el VIH/SIDA.
El consumo de Alcohol llega a ser un tema tan importante a nivel mundial, que la estrategia aprobada por los representantes de los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud debe estar para actuar de manera continua a todos los niveles.
Acogiéndose al llamado de la OMS, las estrategias de la Secretaría de Salud de Cali, hacen especial énfasis, en reducir los daños sufridos a la comunidad del entorno de la persona que tienen problemas con la bebida y a los que están más expuestos a un mayor riesgo con el uso nocivo del alcohol, como niños, adolescentes, mujeres en edad fecunda, mujeres gestantes y lactantes y algunos grupos que tienen un estatus socioeconómico bajo.
“Nosotros como Secretaría de Salud, tenemos un papel crucial que desempeñar en la concertación de todas las partes interesadas que se necesitan para formular y aplicar eficazmente las políticas en la prevención en el consumo responsable de alcohol, puesto que los problemas de salud conexos que se generan por esta causa, se vuelven de alta prioridad para la salud pública”, expresó Alejandro Varela, secretario de Salud Pública de Cali.
El estudio realizado en siete capitales de Colombia y dos ciudades pequeñas con un total de 9.276 jóvenes escolarizados (1.028 la muestra menor, 1.144 la mayor) proporcionó una valiosa cantidad de información, de la que solo se presenta aquí un resumen muy conciso.
Este informe está destinado a todos los públicos, pero especialmente a autoridades escolares y municipales, así como a los responsables del desarrollo de políticas educativas, sanitarias y de protección de la infancia y la adolescencia.
La información recolectada permite ver que el consumo de alcohol en los menores de edad es un asunto de gran importancia en Colombia: cerca del 90% de estos jóvenes ha consumido alcohol, cerca del 70% lo hizo el último año (bebedores activos), 28% tomó alcohol en el último mes (lo que indica un consumo más frecuente) y 13% en la última semana (probables bebedores problemáticos).
En algunas ciudades (Medellín, Florencia, Cali y Bucaramanga) las mujeres mostraron interés por las bebidas ‘fuertes’ (aguardiente/ron, importados): esto debe ser explorado con más detalle con el fin de ver qué porcentaje de estas mujeres tiene posteriormente problemas serios con el alcohol aunque cabe la posibilidad de que estos alcoholes fuertes sean rebajados con bebidas gaseosas, práctica frecuente en Colombia.
“Nosotros como Secretaría de Salud Pública Municipal hemos hecho parte de diversos eventos como la Feria de Cali, el Petronio Álvarez y el Festival de Salsa y Verano, también nos hemos encontrado en escenarios de fin de especiales como el Día de la Madre, el Día del Padre o un fin de semana de puente donde generalmente el consumo de licor es alto y en ese trabajo continuo, con el Fondo de Prevención Vial”, manifestó Maritza Isaza, Jefe de Salud Pública de la Secretaría de Salud Pública Municipal de Cali.
La magnitud del problema en Cali, de acuerdo al estudio realizado a 200.876 jóvenes, por el Observatorio Social de esta ciudad, revela que el 86% de estos jóvenes (173.000), han consumido bebidas alcohólicas. Igualmente se encontró una proporción entre el 80% y el 90% de consumo en jóvenes que estudian en secundaria y en universidades. Pero lo más preocupante es que la edad de inicio en el consumo de bebidas alcohólicas es desde los 10 años.
EXPERIENCIA EN LA EMPRESA PRIVADA
Jorge Alberto Morales, médico magíster en Salud Ocupacional de la Universidad del Valle, lleva 8 años en el CIAT, dedicado a programas de seguridad y salud ocupacional, manifiesta que, desde hace unos años teníamos conocimiento que la Secretaría de Salud Pública Municipal de Cali, estaba liderando un programa en la prevención del consumo de alcohol y principalmente llevando la gente a que piense de manera responsable en su consumo. Hacemos referencia al riesgo que tenemos por la ubicación del CIAT, porque ésta en una zona de alto tránsito de velocidad y ya se habían presentado varios accidentes, que aunque de baja complejidad, pudieron haber tenido consecuencias graves.
Eso nos llevó a pensar en la necesidad de considerar la estrategia que nos permitiera intervenir la ocurrencia de esos potenciales accidentes, pero principalmente desarrollar actividades de sensibilización, de cuestionamiento y autoevaluación, que hoy en día hace que tengamos comportamientos más seguros, con estilos de vida seguros y Saludables”
Actualmente, la Secretaría de Salud Pública Municipal de Cali, adelanta su campaña “Me Voy de Rumba pero no me Derrumbo”, en la Red de Universidades de Cali, donde se pretende trabajar en conjunto con la comunidad académica y estudiantil, desarrollando el componente de salud mental en el marco de la estrategia de entornos cívicos, saludables y seguros.
María Isabel Correa Restrepo, sicóloga, trabaja desde hace 30 años como Jefe de la Sección del Servicio Sicológico de la Universidad del Valle, con amplia experiencia en el área de Salud Mental, manifiesta que, “ha sido muy satisfactorio reportar que hemos hecho un trabajo muy articulado con la Secretaría de Salud de Cali. Hemos conocido el Programa de Pactos por la Vida y a través de la oficina de Bienestar Universitario y el programa de Sicología, realizamos un trabajo de prevención de consumo de sustancias psicoactivas y en especial el consumo responsable de alcohol. Utilizamos el material de apoyo que tiene la Secretaría de Salud de Cali, como es el “cubo”, donde se expresa el Saber Beber y el Saber Vivir con las 6 C.
Desde el Año 2009, en la Universidad del Valle, a través del Curso Desarrollo y Crecimiento Humano, se incluye la Estrategia de Pactos por la Vida y Me Voy de Rumba pero no me Derrumbo.
Nos reunimos cuatro días con estudiantes de los primeros semestres, para enseñarles a manejar el nivel de responsabilidad de cada uno de ellos y de su entorno, al final del semestre nos reencontramos y validamos la aplicación de la estrategia. Realmente quiero agradecer a la Secretaría de Salud Pública Municipal, pues somos multiplicadores de este tema y llegamos a toda la comunidad estudiantil.
“Ahora nuestra labor es unir a la Red de Universidades para que se acojan a esta campaña y la difundan entre sus jóvenes universitarios. Es necesario seguir trabajando en este tema porque el consumo irresponsable de alcohol, genera el 34% por ciento de los accidentes de tránsito, donde se ha perdido la vida de personas. Alteran el orden público en la comunidad generando riñas callejeras y la división familiar en nuestra sociedad, además es el causante de muchos embarazos no deseados y en especial en jóvenes adolescentes. Nuestro principal objetivo es llegar al mayor número de familias, jóvenes y adultos que se auto regulen y sean multiplicadores de esta estrategia”, expresó Alejandro Varela Villegas, Secretario de Salud Pública Municipal de Cali.
Liliana Nader F. – Comunicaciones Secretaría de Salud 5542525