La alimentación escolar también impulsa la reactivación económica de Cali
El Programa de Alimentación Escolar, PAE, liderado por la Secretaría de Educación de Santiago de Cali, es una estrategia que contribuye al acceso y la permanencia de los más de 150.000 estudiantes matriculados en el sistema educativo oficial impulsando un dinamismo económico importante en la capital vallecaucana, gracias a cerca de 1000 empleos directos que generan los cinco operadores de las entregas alimentarias.
Por ejemplo, cuatro trapiches paneleros son los pequeños productores que intervienen en la cadena de suministro, quienes además de aportar la cuota de dulzura, labor artesanal y caleñidad, cada molienda genera aproximadamente 100 empleos directos y 50 indirectos haciendo de la panela una fuente de ingreso económico para 600 familias de la región.
“Para nosotros es muy importante hacer parte de la alimentación escolar porque contribuimos con un granito de arena en la reactivación económica que necesita Colombia y en especial el Valle del Cauca. Como yo les digo a mis clientes, todos trabajamos para una misma causa y con mayor razón debemos unirnos en este momento crítico dada la covid-19”, señaló Luis Enrique Estarita, gerente comercial de Agropanela El Carmelo.
El proceso de producción de la panela inicia con los corteros de caña, quienes bajo el sol de la ruralidad caleña y gracias al conocimiento que les brinda años de trabajar la tierra, se convierten en protagonistas de los antojos y hábitos alimenticios caleños.
El pesaje de la caña, su transporte a la molienda, el paso por la trituradora, la evaporación para extraer su jugo y convertirlo en miel, el secado, la calibración y el empacado hacen parte de los eslabones en los que intervienen casi 100 colaboradores para que la panela fresca, aquella que endulza el agua y le da un toque especial a la leche o se raspa a la mazamorra, complemente la alimentación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, beneficiarios del PAE.
“Estar trabajando es muy importante para mí porque me permite darle una mejor calidad de vida a mi familia. Yo vivo con mi papá, mamá e hijo y tener nuevamente un empleo es un aporte para mi casa, porque la pandemia nos ha afectado a todos”, cuenta Diana González, quien se encarga de corroborar el peso de cada porción de panela.
Al igual que ella, miles de familias de la zona agraria y urbana de la Sultana del Valle intervienen día a día con sus saberes, experiencia, formación y tradiciones en la producción, embalaje y logística de los huevos, las lentejas, la leche, el aceite, el arroz, la harina, la avena, el maní y demás cereales que componen la Ración para Preparar en Casa, RPC, adaptación que realizó la Secretaría de Educación Distrital desde el inicio de la crisis sanitaria para que el PAE, una obra de puro corazón, continuara complementando la alimentación familiar durante las jornadas de aprendizaje.
Silvia Cristina Ortiz Burgos