Una historia de carencias, decisiones y nuevos comienzos
Don Álvaro Luna hace parte de un grupo de 20 adultos mayores que, en el pasado mes de marzo, se certificaron en el ciclo 1 de PACES: Propuesta de Aprendizaje para Cambiar Entornos Sociales, proyecto de alfabetización que, mediante Metodologías Educativas Flexibles, MEF, orienta las competencias correspondientes de primero a tercer grado de primaria.
Teniendo como base el lema Para una Cali en Paz y con Equidad Social, esta apuesta pedagógica liderada por la Secretaría de Educación de Cali, en convenio con la Universidad del Valle y el Ministerio de Educación Nacional, MEN, inició su proceso formativo desde septiembre de 2021 mediante una metodología basada en el contexto de los estudiantes para la construcción y el aprendizaje del código escrito, las matemáticas, las ciencias naturales, etc.
Don Álvaro es un reciclador nacido durante los años 60 en Jamundí, quien por adversidades económicas y familiares vinculadas al abandono de su padre y la insolvencia de su madre para brindarles a él y a sus hermanos el alimento diario, la protección y el afecto, decidió a los 9 años de edad alistar una maleta con ropa y viajar a Cali buscando un mejor futuro.
“Mi papá se consiguió otra mujer y abandonó a mi mamá cuando yo estaba bebé. Yo me vine a Cali, me instalé bajo el Puente Ortiz, me robaron toda la ropa y luego conocí a un compañero que me enseñó a reciclar” relata Luna, como ordenando hilachas de episodios que marcaron una niñez de desamparo e incertidumbres.
Junto a su nuevo colega recorrían la carretera que desemboca en Yumbo donde recogían cartón, plástico y chatarra. Sin embargo, al no saber leer, escribir, sumar ni restar, diariamente su suerte quedaba a la deriva de los pocos billetes y algunas monedas que su socio de labores le dejaba.
“Yo no quise seguir trabajando con él porque así yo no supiera leer o matemáticas, yo sabía que me estaba dando en la cabeza con las cuentas. Entonces me abrí, agarré un costal y empecé a trabajar solo. Me hacía 15.000 pesos diarios aproximadamente. Tiempo después conseguí una carreta que ya vendí, ahora trabajo con otra, pago una pieza y gracias a la Fundación Samaritanos de la Calle pude entrar a PACES que me enseñó muchas cosas” reseña el beneficiario del proyecto pedagógico.
Actualmente, don Álvaro se propuso iniciar el ciclo 2 que comprende los niveles de cuarto y quinto de primaria que se adelantarán en la Institución Educativa Oficial, IEO, Santa Librada. “Me gustó mucho haber empezado a estudiar, aprender a escribir, a contar plata para que no me tumben; tener la facilidad de ir a reclamar un giro y saber que me entregaron bien, aprender a contar las devueltas. Quiero seguir aprendiendo y por eso yo animo a mis compañeros a seguir siempre adelante” exhortó don Álvaro, quien con su perseverancia, disciplina y fe madruga cada día a las 4 a.m. a separar residuos, tejer sueños y continuar su búsqueda por un bienestar desde el aprendizaje y la experiencia.
Silvia Cristina Ortiz Burgos