Como “un ser de luz y un ser único” será recordada María Cristina Coll
María Cristina Coll Cuevas, quien se desempeñaba como docente de Sociales en la Institución Educativa Juan Pablo II, falleció el pasado martes 20 de abril de 2021. Fue educadora durante 45 años y estuvo al servicio de la comunidad educativa de la sede principal por más de tres décadas.
El secretario de Educación, William Rodríguez Sánchez, indicó que “no solo la Juan Pablo II perdió una profesora muy valiosa, sino que el sector educativo de la ciudad ha perdido a una educadora admirable, por su amplia experiencia, por esas vivencias que la hacían única. Fueron 45 años dedicada a procesos de formación; todos esos niños y niñas que pasaron por sus aulas se convierten en su legado”.
Doris del Carmen Zarama Martínez, rectora de la IEO Juan Pablo II, recordó que la profesora María Cristina llegó a la institución como directora de una de sus sedes, la Álvaro Escobar Navia, en el año 1990 y, posteriormente, se vinculó como docente del área de Ciencias Sociales.
“Se destacó por su sentido de pertenencia, su capacidad de escucha, su trato amable, su ternura y sus palabras de fortaleza en cualquier situación. Brindaba confianza y apoyo, sabía escuchar, construía soluciones en la adversidad, era muy afectuosa y llena de bondad. Fue ejemplo como hija, esposa y madre de amor incondicional. Todas estas cualidades dejaron hondas huellas en sus compañeros de trabajo y en sus queridos estudiantes, a los cuales orientó con amor y cariño. ¡Descansa en paz María Cristina!, en nuestro recuerdo siempre estarás presente”, agregó.
Su colega y amiga María del Pilar Cabezas expresó: “es un honor muy triste para mí hablar de ella sin derramar lágrimas, pues por dentro estoy deshecha. Cris, tú sabes lo que representaste no solo en mi vida personal sino también en mi vida laboral, desde que llegué a la sede Juan Pablo II me recibiste con dulzura e iniciaste un rol de mamá educadora de una profesora que no conocías, pero con la que tuviste empatía, guiándome por el camino de la docencia con tus sabios consejos de docente que había trasegado más caminos educativos que yo”.
También agregó: “me parecía interesante esa forma de dictar la clase de Sociales, era como escuchar la historia y la geografía tan agradable, los estudiantes se quedaban embelesados oyéndote... ¡Ayyy, mi amiga del alma. ¡Me vas a hacer tanta falta!, me estás haciendo falta... Ya no voy a oír tus risas contagiosas, no voy a volver a escuchar tus consejos; los estudiantes se quedaron sin la mejor docente de Sociales, una educadora que amaba su profesión y que lo hacía con una vocación honesta, sin límites. Fue un ser de luz y un ser único”.
“Hablar del sensible fallecimiento de Cris, como cariñosamente la llamaba, es una gran pérdida para su familia y la comunidad educativa ‘juanpaulina’; profesora altamente comprometida con sus estudiantes. Nunca se le conoció un enojo, siempre le buscaba el lado positivo a cualquier situación por difícil que fuera. Generosa y solidaria, le gustaba participar de las actividades sociales de la institución y en la sede en particular. Nos reíamos de las dificultades tecnológicas que teníamos tratando de encontrarles solución. Cris, como mujer de fe sé que Dios te ha recibido en sus brazos y gozas de su presencia. Descansa en paz”, fueron las palabras de la licenciada María del Socorro Lemos Ospina.
El coordinador de la sede Templo del Saber, Jorge Jiménez, también manifestó: “Hoy con tristeza despedimos a una compañera comprometida con la educación, una maestra que dejó huella entre compañeros, estudiantes y directivos. Nos dejas un gran recuerdo y muchas enseñanzas de vida. Solo admiración y respeto para una mujer, una profesional y un ser excepcional. María Cristina hasta siempre en el corazón de los que te quisimos”.
Luz Adriana Cerquera R.