La Salsa, una excusa para el encuentro y el aprendizaje musical
En un escenario cómplice de la historia musical salsera de la Cali, se dio el encuentro entre músicos, directores de orquestas y maestros para el debate propuesto en el marco del papel de las nuevas orquestas de salsa caleña, reconociendo y evaluando críticamente de sus producciones musicales.
Esta tertulia entre pares musicales, planteó una discusión interesante frente a la evolución, las transformaciones de las orquestas de salsa local, el origen de sus letras y las posibilidades del campo para la comercialización y reconocimiento del trabajo artístico.
En mención a lo anterior Jairo Gañán, director de la Orquesta Bataclán, mencionó lo que quizás ha sido el motor o epicentro de esta nueva ola musical. Él afirmó que “La música es la plataforma para la transformación cultural, lo que ha permitido que las nuevas generaciones produzcan nuevos e innovadores trabajos”.
Como referencia, se encuentra La 16 orquesta, una agrupación cuyo nacimiento tiene origen en un sector popular y nutrido de talento, la comuna 16 de Cali, así lo dejó saber Carlos Angulo, director de la orquesta, quien además agregó que “nosotros empezamos como empíricos, pero hemos tenido que estudiar y le hemos metido la esencia del barrio y la calle y por aquí empezó la 16”.
De igual forma, Andrés Carabalí, Cantautor, dijo: “En mi caso, cuando me decidí en hacer música pensé en que debo pensar en algo nuevo qué ofrecer, conservando el respeto por la música, pensando desde el sabor y el sentimiento como lo han citado los puertorriqueños y cubanos y más cuando la salsa tiene un origen social”.
Sin embargo, este debate permitió tener referencias históricas como antesala a esta etapa de la salsa, algo a lo que Mónica Castro, percusionista y maestra de música, dijo: “la escucha de la salsa se rescata por las cualidades sonoras que se pueden escuchar en la música que antecedió a la salsa, como la guaracha y el son y para rescatarla hay que ser disciplinados, pensarse más la letra y su producción con conciencia, disciplina y corazón con propuestas propias”.
Finalmente, el pianista Álvaro Cabarcas “Pelusa”, cerró afirmando que “la salsa de antes se identificaba porque había una orquesta que la identificaba, había una identidad sonora que se ha perdido”. Y a esto agregó: “la gente se ha olvidado de la dedicación y tiempo que requiere el estudio de la salsa y así mismo su producción, además de reconocer que la práctica demuestra que Colombia es un país netamente rico musicalmente”.
Laura Amaranta Berón Salazar