Un comedor que entrega ‘Semillas de vida’ en el barrio Manuela Beltrán
La imagen muestra a la gestora Stella Rodríguez de Carabalí atendiendo a un beneficiario de su comedor Semilla de Vida.
- Este comedor comunitario es 1 de los 92 qué hay en la comuna 14.
- Semillas de Vida, además de su líder, tiene una red de apoyo de tres personas más.
- Actualmente en Cali hay más de 700 comedores comunitarios, qué día a día transforman vidas y recuperan el sentido social.
Santiago de Cali, 25 de junio de 2024
Stella Rodríguez de Carabalí, a través de un plato de comida, lleva 9 años al servicio de su comunidad en el barrio Manuela Beltrán de la comuna 14 en Cali.
Doña Stella es gestora del comedor Semillas de Vida, brinda alimento a más de 90 personas a diario, en su mayoría adultos mayores, habitantes de calle, niños, madres cabeza de hogar y personas con discapacidad.
"Yo nací en Cali, pero me crié en Tumaco porque mis padres son de allá, me casé, tuve tres hijos, el sentido de solidaridad ha estado en mí desde siempre", señala doña Stella, mientras entrega los alimentos en el comedor.
"Mi esposo y yo desde muy jóvenes pertenecemos a un grupo cristiano, desde allí se afianzó más nuestro amor a servir a la comunidad, estuve casada por 48 años y mi esposo falleció hace dos, fuimos un gran complemento para ayudar a la población más necesitada", afirmó.
Su comunidad encuentra en ella un gran liderazgo, ayudando a los jóvenes para la prevención del consumo de sustancias sicoactivas, así como el apoyo a las madres cabeza de hogar a través de su comedor.
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"Pertenezco al programa de Comedores Comunitarios hace 8 años desde su creación, es increíble como la unión entre la Arquidiócesis y la Alcaldía de Cali logran que las personas más vulnerables puedan tener un plato de comida y más en estos territorios donde hay tanta pobreza".
"Me conmueve historias como la de dos jóvenes integrantes de pandillas que fueron beneficiarios de mi comedor y hoy no están porque entre ellos se han matado, actualmente también me conmueve la historia de una abuelita de 87 años a quien le llevo la alimentación a su casa porque se encuentra postrada en una cama, así como un señor que se encuentra en silla de ruedas que es beneficiario del comedor desde hace 4 años, pero que en este momento se encuentra en delicado estado de salud. Son muchas las necesidades que pasa mi comunidad y me satisface ver que día a día puedo aportar un granito de arena aunque no es suficiente pero mi corazón se llena de gozo todos los días", concluyó doña Stella.
Es así como el programa de comedores comunitarios en Cali transforma vidas y reconstruye el tejido social.
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Zully Anacona Peña
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social