Lucía, luchadora inquebrantable a pesar de las adversidades
El conflicto armado lleva décadas en nuestra patria, arrebatándole la vida, los sueños, los proyectos de vida y la tierra a millones de personas, como le sucedió a Lucía Vallecilla una valiente mujer afrodescendiente desplazada de Buenaventura.
Lucía es una mujer de 63 años de edad, en situación de discapacidad madre de dos hijos, oriunda del Pacífico, quien desde hace más de 30 años se desplazó hacia Cali por presión de los grupos al margen de la ley. Actualmente sobrevive en Cali, con su hija de 39 años con discapacidad cognitiva, su madre de 92 y una vecina con discapacidad motora.
Esta madre cabeza de familia, hace parte de las 9’472.019 personas afectadas por el conflicto armado, de las 32.715 mujeres sobrevivientes de la guerra asentadas en la capital vallecaucana y de las 63.555 víctimas de desplazamiento forzado en la ciudad de Cali, según últimos registros de la UARIV (Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas).
“Los planes que tengo hoy de pronto son de seguir adelante con mis hijos, mi madre y mi vecina ya que Dios nos dio la oportunidad. Aunque fue con lucha y dificultades, pero gracias a Dios aquí estamos vivos y pasando. Porque, la verdad, desde que salimos de Buenaventura hemos sufrido, pero siempre la misericordia de Dios nos ha salvado. Porque algunos de nosotros como desplazados, ancianos y discapacitados, principalmente yo, no había recibido nunca una ayuda de nada, hasta hace poco. A pesar de todo por lo que he pasado, mis planes son seguir adelante y que de pronto Dios más adelante me dé un mejor futuro, para hacerle el quite a la pobreza", expresa Lucía Vallecilla.
En la actualidad esta mujer de gran corazón y una voluntad inquebrantable habita en la comuna 21 y recuerda con tristeza todo lo que sufrió a causa de la pandemia tratando de vender frutas para tener algo de sustento diario, que sólo le permitía cubrir 2 comidas al día para ella y su familia. Sin embargo, nunca se rindió a pesar de las adversidades y cada día se levantaba con la alegría y la sonrisa que la caracteriza para continuar en lucha por sacar adelante a los miembros de su hogar.
Lucía, con la voz firme como su carácter y con una gran alegría manifiesta que “ahora estoy feliz porque en este espacio nos tienen en cuenta, sobre todo a la tercera edad y a los discapacitados, porque antes ni para una cosa ni para la otra, en tiempos anteriores nos tenían muy abandonaditos, pero ahora se está viendo la mano de Dios. Estoy muy contenta, muy contenta.”.
Esta valiente mujer, continúa creyendo en la bondad de los demás y agradece todo lo que llega a su vida y por eso con una gran emoción recibió uno de los kits de alimentación por parte de la Secretaría de Bienestar Social y agradece a quienes con sus acciones están logrando que las familias, que pasan por situaciones adversas puedan alimentar con estos mercados a sus hijos, padres, hermanos, personas mayores, alentando a unirnos de corazón para compartir y brindar ayuda a quienes más lo necesitan.
De allí que la Administración Distrital desarrolla la política pública, planes, programas y proyectos para la población vulnerable; con el fin de contribuir en la reivindicación de sus derechos, la protección de la seguridad alimentaria y la reincorporación a la vida social, laboral y económica.
Sobreviviendo en un territorio ajeno a su vida ancestral, reconstruyendo su memoria y creando nuevos lazos en este territorio, esta mujer de voz cálida y una sonrisa contagiosa continúa con la esperanza de tener un mejor futuro para ella y su familia.
Edith Perdomo Estrada