“La curiosidad mata al gato y como el gato: morí por curioso”
Sin importar su origen o su condición social, imagine por un momento a su hija, hijo. Sueña con ser futbolista, pintora, médica, escritor. ¿Pensarían que esa pequeña o pequeño que ven crecer, un día pueda terminar en la calle?
Es difícil imaginar que un ser amado o ustedes mismos, terminen habitando calle, sin un baño por meses, días sin comer, sin dormir, pidiendo una moneda, comiendo de la basura o durmiendo en un andén.
Esta es una realidad, en Cali miles de personas viven en una acera. Alexander Rivas es uno de ellos; una persona en situación de calle que, a sus 44 años de edad, lleva media vida durmiendo en un andén.
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Gloria Andrea Buriticá: ¿Qué te llevó a la calle?
Alexander Rivas: realmente la desunión familiar; a causa de eso, la droga me cogió ventaja porque ya consumía desde los once años y me dejé llevar, me desactivé de la familia.
G.A.B: ¿Crees que esa ruptura familiar fue el detonante para que te fueras a la calle?
A.R: Sí, la verdad sí…la ruptura de la vida familiar es crítica porque ¡uff!, se desubica uno totalmente de todo, coge y conoce cosas que nunca había conocido; no existía esa persona, en ese caso era mi abuela, que me decía: “Alex esto es así”, en la calle no, en la calle siempre hay una curiosidad; nadie te dice esto es bueno, esto es malo; sino que me tocó por mis propios medios escudriñar esos pasajes de la vida.
G.A.B: ¿Tomaste la decisión de salir de casa o tu familia te pidió que te fueras?
A.R: Mi familia se separó, murió mi abuela que era la cabeza de toda la familia y mis tíos y todos se desunieron y yo me fui.
G.A.B: ¿Te acostumbraste a la calle?
A.R: No es que me haya acostumbrado, sino que económicamente no tenía un hogar o cómo pagar una pieza, no sabía trabajar; entonces, me acostumbré al colchón de cemento; debido a eso, empecé a acostumbrarme al andén, al frío, a dormir con cobija o sin cobija.
G.A.B: ¿A qué te dedicabas antes de irte de tu casa?
A.R: Antes de irme de la casa, yo estudiaba, salía con mis amigos, perdí dos sextos por meterme en el mundo de la música, no porque haya sido mal estudiante, yo iba a estudiar y la plata que me pasaban para los libros la gastaba en cursos de música. Desde niño me gustó mucho componer mis propias canciones, mis inéditos y representarme por medio de la cultura llamada rap.
G.A.B: ¿A qué te dedicas actualmente?
A.R: Actualmente reciclo, hago mandados, guardo carretas, aquí en el centro.
G.A.B: ¿Desde tu experiencia, tienes algo qué decirles a los padres de familia?
A.R: Sí, que estén pendientes de sus hijos, que los restrinjan en la curiosidad y los orienten; si con nosotros lo hubiesen hecho, tal vez, no habríamos decaído así. Vuelvo y te digo, la curiosidad mata al gato y la curiosidad fue la que me llevó a la calle, a probar un bareto, a descubrir el efecto de diferentes drogas; entonces, como el gato morí, por curioso; pero hizo falta alguien que estuviera ahí, como apretándome, apretándome; eso les digo a los padres, que no descuiden a sus hijos.
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Alex es de esos seres humanos que se esconden detrás de la ropa sucia. Muchos le evaden la mirada por temor o rechazo olvidando que personas como él, por la adicción a las sustancias psicoactivas, un día abandonaron su hogar y hoy viven el desprecio de la sociedad y el menosprecio a sí mismos.
Pero ¿qué hacer, cómo transformar esta realidad que, finalmente, es la punta del iceberg de una serie de factores sociales que involucran a la familia como el principal lugar de prevención?
Para reportar casos relacionados con personas en situación de calle pueden escribir al correo electrónico habitantedelacalle@cali.gov.co.
Gloria Andrea Buriticá