Segundas oportunidades brinda el comedor comunitario ‘Ayudando Familias 2’
Resentimiento y dolor es quizá algunos de los sentimientos que afloran a través de las vivencias que se han popularizado entorno a la barrio Poblado II, pero que se desvanecen al caminar por sus calles, donde solo se perciben sueños, arte, solidaridad y una sed insaciable por una segunda oportunidad.
En este barrio ubicado al oriente de Cali nació ‘Ayudando familias’, uno de los 762 comedores comunitarios existentes en la ciudad, que se ha encargado de recargar esperanzas, alimentar corazones y demostrar que el territorio es un campo constante de transformación.
“Este comedor nace en la pandemia como una estrategia de alimentación, pero más que brindar alimento se caracteriza porque inició como una olla comunitaria, siendo principalmente manejada por todos los pelaos de la pandilla del sector, por los jóvenes que querían cambiar, las muchachas que querían mejorar ese estigma de vida que teníamos y empezamos a ver qué podíamos ayudar a nuestra comunidad” expresó Jhony Fernandez, gestor del comedor comunitario ‘Ayudando familias’.
Jhony Fernandez es precisamente uno de los tantos jóvenes que en medio de la diversidad continúan trabajando por transformar el barrio en un territorio de paz. “Estuve sumergido en una de las pandillas del sector con dinámicas de consumo, violencia y hurto; ahora soy una nueva persona, he crecido mucho como mentalmente y sobre todo en el respeto hacia los demás, un respeto a la vida y siempre queriendo mejorar el entorno donde vivo”, afirmó Jhony.
‘Corazón Contento’ es el programa de seguridad alimentaria de la Alcaldía de Cali, mediante el cual se impulsa este comedor comunitario ubicado a un costado del puente de colores posterior al colegio Nuevo Latir, un lugar que atienden diariamente a más de cien personas entre mujeres cabeza de familia, niños, niñas y jóvenes, siendo los principales beneficiados con este proyecto.
“Definitivamente es un lugar de historias donde llegan problemas de todas las personas del sector, pero que cuando se ingresa al comedor también se siente esa tranquilidad de tener una comida en caliente, una comida de muy buen sabor y detrás de eso es grato poder escuchar a los niños que llegan contando qué les pasa, pero que al irse se llevan la idea de que pueden resolver cualquier dificultad” agregó Jhony.
Detrás de este importante proyecto que beneficia a más de 85 mil ciudadanos en las comunas y corregimientos de la ciudad, son cientos las historias que cobran vida por medio de los beneficiarios y gestores voluntarios, quienes diariamente garantizan un plato de comida para la población menos favorecida de Cali.