María se lee, se pinta, se canta y se baila
Si Jorge Isaacs estuviera vivo, no se habría perdido ninguna de las 21 versiones del Petronio Álvarez. Ello se evidencia en el primer libro que la escritora cultural y folclorista, Gladys González Arévalo, realizó sobre la música en la novela ‘María’, donde el autor hace referencia al inmenso placer que sentía por la música del pacífico.
Según la escritora, la música en María es un estudio que viene realizando durante muchos años y es la primera vez que se hace, por lo que en los 150 años de la obra cumbre del poeta y escritor vallecaucano presentó su obra en el marco de la II Feria Internacional del Libro Cali 2017.
“Es común es que la gente que lee ‘María’ se concentre en el romance, por lo que me di a la tarea de penetrar en la música. En la obra, Jorge Isaacs narra su travesía por el río Dagua y los cantos de los bogas. Al llegar a un rancho se encuentran con la marimba de chonta, el carángano, el tamboril y la carrasca, instrumentos de los negros e indígenas de la costa pacífica”, dice Gladys González Arévalo.
“La música vuelve a verse -continuó la escritora- en las tertulias de la casa de la sierra cuando va Carlos a pedir la mano de María. Carlos toca la guitarra e interpreta una contradanza que aprendieron a bailar en Bogotá, igual que lo hacía Simón Bolívar. La guitarra vuelve a estar presente cuando Emma entretenía a su padre enfermo. Y aunque en la casa de la sierra hay un piano de cola y unas partituras inglesas, no se hace alusión a que María lo tocara, aunque ella sí canta el bambuco ‘Las hadas’ al cual Emma le había colocado la música de una canción que estaba de moda”.
Y narra la escritora que el poeta lo que más resalta en su obra es la música de la cultura negra por el cariño que tenía hacia los negros, pues él no era esclavista. De hecho, resalta en el matrimonio de Bruno y Remigia donde se bailó bambuco viejo con instrumentos del pacífico.
Cabe recordar que ‘Las hadas’ es un poema de Jorge Isaacs vuelto canción al que el compositor Jerónimo Velasco le puso la música. Velasco fue músico desde los 14 años, se inició en bandas de aficionados hasta llegar a la Banda de Música de Bogotá bajo la dirección de Manuel Conti. Estudió en el Conservatorio Nacional de la misma ciudad. En el año 1909 integra un quinteto en compañía de Alejandro Wills, Arturo Patiño, José María Forero, y Ernesto Neira, muy recordado por la sociedad bogotana de la época.
En 1960 funda la estudiantina Ecos de Colombia, considerada una de las mejores del país. Dirige la Banda del Batallón Guardia Presidencial y la Banda de Cali. También compone la música del himno del Colegio Mayor del Rosario y la música para la primera versión de la película María, la versión cinematográfica del clásico de Jorge Isaacs, filmada en 1922. En Sevilla estrena Serenata Caucana, abriéndose camino en el exterior. Son más de 500 composiciones de Jerónimo Velasco, la mayoría de ellas inéditas.
María Fernanda Cuartas: Una artista que mira con los ojos del alma
Hablar de la presencia de la artista plástica colombiana María Fernanda Cuartas en la Feria Internacional del Libro, es hablar de la mujer que hizo posible que más de 300 niños de Cali se atrevieran a pintar a ‘María’.
En la carátula de su libro, María Fernanda Cuartas plasma a María sentada en su mecedora esperando que llegue su amor: Efraín. Lo curioso es que en la imagen, María está ¡sin rostro!
“Al ver la imagen de María sin rostro, los niños piensan que yo no sé pintar caras; otros dicen que se me olvidó; otros, que no alcancé y hasta dicen que ni se me ocurrió. Lo cierto es que lo hago para que cada uno de los lectores cuando lean el libro se vayan imaginando el rostro de ella tal como la visualicen”, dice María Fernanda.
Para ella, María siempre estuvo en la imaginación de Jorge Isaacs. Y en la de ella, la ve como una mujer angelical, de tez muy blanca, con trenzas largas y negras. Contrario a como la ve Juan José García, un niño de 9 años, quien la describe como una señora gorda de pelo alborotado, regañona, que mantiene brava porque no la dejan ver con el novio.
María Fernanda Cuartas ha participado en las exposiciones de Venecia, Barcelona, Viena, Los Ángeles, Miami, Texas, Argentina, Dubai, México y Colombia, siendo ganadora de premios internacionales y reconocimientos tales como 100 artistas contemporáneos del mundo; reconocimiento Sureg, a través de las bibliotecas de las comunidades europeas por su aporte al arte contemporáneo, e influencia a nuevos artistas; Libro de oro American Museum USA; Libro de plata en los 25 años del mismo museo; Artista Marca País y seleccionada en los 100 líderes de la sociedad en Colombia.
En su obra ‘carecen de rostro’ la artista permite que sean espejos en la vida real del espectador, para que cuando el observador entre en la obra, sea él quien sancione o juzgue el acto de comunicación que ésta le sugiere en ese momento y sea éste quien haga manifiesto los ocultamientos propios de la obra, en la cual encontrará ambigüedad, metáforas visuales, ausencias contradictorias y desconciertos.
Los niños son una caja de sorpresas: Carlos Andrés Cardona Ramírez
Para el coordinador del programa ‘Pinte a María’, Carlos Andrés Cardona Ramírez, el proyecto editorial de la Imprenta Departamental y la Biblioteca Jorge Garcés Borrero, participantes en la II Feria Internacional del Libro Cali 2017, ha sido un gran acierto.
A la carpa -dice- llegan hasta 300 niños a pintar a María, pero como el espacio no da abasto para todos, se tiene que sacar otro espacio sobre la marcha, pues a los niños no se les puede negar la posibilidad de hacerlo y mucho menos permitir que se les pierda el interés.
“A través de la pintura se encuentra a Jorge Isaacs en sus diferentes facetas, por lo que hay que acercar al niño hacia el escritor para reflejar en ellos la imagen de María y perpetuar a futuro niños literatos que le den continuidad a la lectura de la obra, ojalá para conmemorar otros 150 años”.
Asegura Carlos Andrés que el niño es creativo y toma de las visitas guiadas a la hacienda y de lo que le enseñan en el colegio, los elementos para dibujar a María y su entorno, de acuerdo a su imaginación, de allí que muchos la hayan pintado como una muñeca, otros dibujan la casa y el perro, lo cual corrobora que la imaginación no tiene límites.
