La barbería: el arte de la paz en los territorios de Cali
La secretaria Johana Caicedo (centro y de blusa azul) en el laboratorio de paz los ‘Reyes de la Barbería’.
- Los Reyes de la Barbería le ayudan a población vulnerable a conocer sus capacidades y talento y a convertirse en multiplicadores de paz en sus territorios.
- Más de 1000 jóvenes provenientes de diferentes sectores, han hecho parte de los siete años de historias que acumula este proceso.
- En 2024 esperan llegar hasta zonas como Buenaventura e impactar de manera positiva al Pacífico colombiano.
Santiago de Cali, 8 de marzo de 2024
Conectarnos con nuestros entornos, con nuestra comunidad, no es tarea fácil. Sin embargo, Johana Caicedo, secretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali, conoce del tema y sabe que las acciones de cambio casi siempre vienen desde la misma gente, de la intención, el trabajo y la perseverancia.
Ella ha logrado con su sensibilidad y habilidades, mapear y entender las realidades sociales y culturales de diferentes sectores de la capital vallecaucana. Sabe que es necesario encontrar y apoyar la labor de cambio en los territorios, liderada por los mismos ciudadanos.
Por ejemplo, reconocemos la barbería como un oficio más que económico, como fuente de cambio y la oportunidad para jóvenes en comunidades vulnerables.
Por eso y entre las iniciativas de la Secretaría está ‘Patoneando Cali’, una serie de contenidos que nos guiarán al reconocimiento del trabajo de líderes y lideresas, que con sus conocimientos abren espacios para el aprendizajes de otros. La invitación es a seguir reconstruyendo el tejido social y a revivir nuestra ciudad.
Los Reyes de la Barbería
Soñar no cuesta nada es una frase que se ha convertido un mantra poderoso para mantener la esperanza. Y de eso sí que sabe Felipe Ortiz, un ‘pelao’ que se soñó la posibilidad de hacer del arte de la barbería una herramienta para la construcción de paz.
Su labor ya lleva siete años y es un proceso al que le ha puesto toda la convicción. El barrio Comuneros II, ubicado en la comuna 13, vio nacer esta idea en 2017, cuando por iniciativa del equipo aplicaron a una convocatoria de la Alcaldía y, al resultar favorecidos, tuvieron la oportunidad de materializar el sueño de convertirse en gestores de paz en su comunidad.
No es un secreto que la comuna 13 presenta altos indicadores de vulnerabilidad, violencia, reclutamiento de menores por grupos delincuenciales y homicidios, entre otros factores que se convierten en difíciles obstáculos para los habitantes de este sector de la ciudad. Sin embargo, Felipe, al recibir el reconocimiento otorgado por Paz Lab, decidió ponerse al margen de estas realidades y ofrecer otros espacios de oportunidad y cambio.
“La barbería es un espacio de inclusión social; aquí todos tenemos un lugar, no hay discriminación por ningún factor. Es un espacio de paz donde siempre hay una muy buena energía y la gente respeta eso. Por eso promovemos la paz todo el tiempo”, asegura Felipe.
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Basados en la metodología Montessori, Los Reyes de la Barbería han implementado un modelo pedagógico que les permite a los jóvenes desarrollar habilidades comunicativas, de liderazgo y atención al cliente.
Asimismo, le ayudan a población vulnerable a conocer sus capacidades y talento y cómo convertirse en multiplicadores de paz en sus territorios.
“Este es un lugar en el que se comparte conocimiento. Iniciamos en la comuna 13 donde jóvenes de 14 o 15 años lideraban bandas y, a través de la capacitación, logramos que dejaran las armas y tomaran las máquinas. Así contribuimos al desarrollo de paz en nuestros territorios”, argumenta Felipe Ortiz.
No solo cortan cabello, construyen paz
Más de 1000 jóvenes provenientes de sectores como Manuela Beltrán, El Diamante, Bonilla Aragón, Potrero Grande, Nápoles, Siloé, Terrón Colorado y hasta de municipios como Palmira, Yumbo y Jamundí, han hecho parte de los siete años de historias que acumula el proceso de formación emprendido por Los Reyes de la Barbería.
Y ahora la meta es salir de la ciudad y llegar hasta zonas como Buenaventura, para impactar de manera positiva el Pacífico colombiano.
“Es poder contribuir de manera positiva a que un joven transforme su vida a nivel personal y profesional con este arte; que pueda contribuir en su hogar, sacar adelante sus sueños. Es ver jóvenes formados éticamente, que logren destacarse en sus territorios por ser líderes que suman a la construcción de paz y a la resolución de conflictos”, señala Ortiz.
Felipe ha sido en sí mismo un ejemplo de superación. Dejó atrás un entorno de violencia y se especializó en el arte de la barbería, haciendo de este una herramienta de transformación social, incluso superando barreras como la falta de financiamiento.
Hoy sabe que el cambio sí es posible. “Trabajen desde el amor, apasiónense por lo que hacen, porque es la manera de mantener los proyectos. Crean en ustedes mismos, que con la disciplina y el enfoque todo va llegando. Juntos, sigamos construyendo el arte de la paz”, concluyó.
Esta es solo una de miles de historias del arte de la paz que se crean en todos los rincones de Santiago de Cali. Y desde la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana las seguiremos contando semana tras semana.
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Carolina Rodríguez
Comunicaciones Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana