Fabio Cardozo alerta: aumentó el consumo de drogas sintéticas y hay crisis social en las zonas cocaleras
“El consumo de drogas sintéticas desplazó a la cocaína”. Con esa contundente frase el secretario de Paz y Cultura Ciudadana de Cali, Fabio Cardozo, inició el diagnóstico de la nueva situación que en materia de salud pública enfrenta el país, y los efectos sociales que en las zonas cocaleras ya se sienten por cuenta del desplazamiento de ese mercado ilegal.
Según Cardozo, drogas sintéticas, como el Tusi (conocida también como la cocaína rosada), que se producen sobre todo en laboratorios chinos, norteamericanos y europeos, compiten con mucha fuerza en el mercado internacional y su penetración en Colombia ha logrado niveles de alta aceptación, sobre todo entre los jóvenes, creando un preocupante nivel de consumo y de adicción. “Estas drogas son de una enorme letalidad: de las casi 108.000 personas que fallecieron en el 2021 por sobredosis en los Estados Unidos, el 70 % fue por el consumo de drogas sintéticas, según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito”, aseguró el secretario.
“Esa situación amenaza a nuestra juventud y por eso son necesarias políticas de prevención y de reducción del daño que deben comprometer al Estado, a las familias y a las comunidades”, recalcó.
Paralelo a esta alerta, el funcionario advirtió que, como consecuencia -entre otras- del influjo de las drogas sintéticas, una grave situación social se viene registrando en las zonas cocaleras del país: “Tenemos información de que, ante el incremento del consumo de las drogas sintéticas, el mercado de la cocaína se ha afectado, y los cultivadores y productores de pasta de coca tienen enormes cantidades de ese producto sin vender. El kilo que antes se vendía a $3.700.000, hoy se vende a $1.700.000”, reveló Cardozo.
Ese escenario de derrumbe de esas economías ilegales puede generar un recambio en la dinámica del conflicto armado y puede dar origen a nuevas mafias que potenciarían otras violencias y agresiones a la seguridad pública y personal. Delitos como la extorsión, el secuestro y el reclutamiento forzoso de jóvenes raspachines a las filas de las bandas criminales son hoy una amenaza en esas regiones, amenaza que tiende a desplazarse hacia grandes ciudades como Cali.
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Por esa razón, el secretario de Paz y Cultura Ciudadana llamó la atención para que el gobierno nacional interprete esta nueva realidad e intervenga urgentemente en las zonas cocaleras ofreciéndoles a los campesinos alternativas como la sustitución de los cultivos de uso ilícito, tal como lo diseñó el Acuerdo de Paz firmado en el 2016.
“Quiero ser claro: esta nueva realidad del mercado de la cocaína también se debe a la política que en la lucha contra las drogas ha implementado el gobierno del presidente Gustavo Petro; ahora hay mayor interdicción, hay más decomisos, se están cortado las cadenas de abastecimiento de los insumos para el procesamiento de la coca, se está atacando con mayor eficacia este flagelo. Es hora de atender las demandas de los campesinos que han estado esclavizados por esas mafias”, enfatizó Fabio Cardozo.
Como respuesta a esta crisis evidenciada, el secretario resaltó la importancia de la Cumbre Cocalera que se realizará a mediados de abril, en Bocas de Satinga, Nariño, y le propuso a esa Cumbre dos estrategias: 1. La estructuración de políticas públicas que permitan la transición de esas economías ilegales a economías campesinas de dignidad, sostenibilidad y progreso, tal como lo estableció el Acuerdo de Paz del 2016; y 2. Un plan de alivios para el campesinado envuelto en esta crisis y que hoy está dispuesto a un proceso de sustitución y transformación de los cultivos de uso ilícito.
Raúl Ramírez Tovar