El campeón nacional de bala vive el Mundial de Atletismo, desde la tribuna

El campeón nacional de bala vive el Mundial de Atletismo, desde la tribuna


Acompañado de su prometida y de su gran amigo que le sirve de escolta y de alcahueta, el campeón nacional de bala, Stevenson Quiñonez, contempla desde el segundo piso del estadio Pascual Guerrero las competencias del XIX Mundial de Atletismo Sub20 Cali22, que se realiza en Cali del 1 al 6 de agosto.

Allí -a la distancia- juicioso y sentado en su silla de ruedas, el campeón Paralímpico aplaude y aúpa a las jóvenes promesas del atletismo que muy pronto darán de qué hablar en los juegos olímpicos y en futuros mundiales.

Stevenson ve con nostalgia la imponencia del Sanfernandino. La grama en la que él jugó en su juventud siendo de las divisiones menores del Deportivo Pasto y Semillas de Manizales, como volante de marca, ya no la volverá a pisar.

Ahora, a sus 35 años, la pista atlética es lo suyo. Todo porque hace cinco años un borracho se comió un pare justo cuando pasaba en su moto por el cruce de la carrera 39 con calle 32 de Cali, lesionándole la médula espinal y dejándolo sentado por el resto de sus días.

En el centro de rehabilitación al que asistió conoció a Jairo Galindo, quien no solo le subió la autoestima sino que lo introdujo al mundo atlético, probando varias disciplinas, hasta que se quedó con las modalidades de lanzamiento de bala, disco y jabalina.

La disciplina, la constancia y el esfuerzo le han recompensado. Ostenta en la actualidad los títulos de campeón nacional de bala, sub campeón nacional de bala y sub campeón nacional de disco, representando al Valle del Cauca.

Su prometida, María Alejandra Rodríguez, practica los mismos deportes de Stevenson y le sirve de punta de lanza para sus registros personales. Mientras que Johnatan Lezama Torres, conocido como ‘Pachito’, ha sido el gran aliado desde que conoció a la pareja en la Liga de Atletismo del Valle, donde practica la jabalina, modalidad en la que se ha destacado a nivel departamental y nacional.

Los tres mosqueteros de las pistas se ríen de todo, gozan de lo lindo y disfrutan de las competencias viendo a 1.517 deportistas de 141 países batir marcas, utilizar nuevas técnicas y explorar nuevos mundos. Lo único que no hacen es apostar. Todo porque Stevenson mira de reojo a María Alejandra y le susurra al oído: “A este le falta muy poquito para ser bandido”, dice refiriéndose a Johnatan, a quien le resbala el comentario, suelta la carcajada y lo pone en la mira.

William López Arango.


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Fecha de publicación 05/08/2022
Última modificación 05/08/2022

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