Efectos psicológicos de la constante exposición a noticias falsas en redes sociales
Si bien la función principal de las redes sociales es facilitar la comunicación entre las personas, informar, hacer publicidad, buscar empleo o enseñar, en este mundo digital es muy común la divulgación de Fake News o falsas noticias que convierten rumores en verdades que se extienden a gran velocidad entre los internautas.
Las Fake News siempre han sido parte de nuestra historia popularizándose en ciertas circunstancias, lo que conlleva a ser una realidad para muchos en nuestra sociedad. Este fenómeno es comúnmente llamado como ‘La psicología del Bulo’, caracterizado por un “componente antisocial por parte de quien lo crea y puede ser considerado un tipo de pandemia adicional a la que estamos padeciendo por ser campo de cultivo ideal para nacer, crecer y multiplicarse”, manifestó Andrea Moreno Delgado, Psicóloga, especialista en estudios culturales.
De acuerdo con Moreno Delgado, el mayor impacto que tienen estos falsos rumores entre la sociedad es de carácter emocional, “lo cual pretende generar en el receptor emociones desagradables e intensas como: el miedo, la indignación, la rabia, entre otras, que obstruyen el proceso de toma de decisiones racionales. Como consecuencia, el comportamiento que producen estas noticias es la reactividad, es decir la conducta no mediada por los procesos de pensamiento lógico”, puntualizó.
La especialista en estudios culturales declara que la constante exposición a las falsas noticias trae consigo consecuencias psicológicas, ya que el “usuario exterioriza y encuentra referentes con los cuales identificarse y relacionarse masivamente a partir de sus emociones, generando eco o una gran réplica de su mensaje, consiguiendo aliados que automáticamente también multiplican la información y son más fáciles de proliferar ya que las emociones desagradables están asociadas a la supervivencia y generan una respuesta de inconformidad y cambio”, expresó.
La rápida expansión de las Fake News se debe gracias a que, en su mayoría, su contenido suele ser negativo, de ahí su rápida propagación. Por lo que se recomienda generar una cultura de gestión de las emociones para el uso adecuado de las herramientas comportamentales que nos ayudan a procesar de forma adecuada la información a la que estamos expuestos a diario en el mundo digital.
Es importante tener en cuenta las pautas mencionadas a continuación sobre la gestión de emociones para evitar estropear el bienestar emocional y la salud mental: “hacer una identificación, reconocimiento y registro de las situaciones que nos comunican; utilizar mecanismos de contención a preocupaciones con palabras claves como ‘stop’ o ‘basta’; evitar la valoración de los pensamientos con el fin de no dar vueltas al mismo tema; planear una rutina en casa que distraiga o evada situaciones; y recurrir a autoinstrucciones que nos permiten afrontar determinados escenarios de manera más adaptada, disminuyendo pensamientos negativos y el nivel de ansiedad”, concluyó Moreno Delgado.
Alejandra Perea Cano.