Heredad culinaria aprendida desde la niñez, que sabe a Pacífico
Para las gentes del pacífico, la gastronomía se define como cultura, ancestralidad, empoderamiento y sentido de pertenencia, lo que se constituye en un legado que hace eco desde Santiago de Cali, gracias al Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez en su edición 26.
Al respecto, en el puesto número 15 del pabellón de cocinas se encuentra Bellanira Caicedo Riascos, una matrona de la cocina ancestral afrodescendiente proveniente de Buenaventura, quien empezó a conocer los saberes y sabores de manera empírica, todo empezó cuando todavía era niña.
En su relato sostiene: “nacimos con esto, porque las mujeres del pacífico a temprana edad no tuvimos regalos como muñecas, sino que lo primero que nos dieron en nuestras casas, las abuelas y madres fueron unos jueguitos de ollas y por tanto nos divertíamos a ser cocineras y de todo lo que las mayores le echaban a la olla, nosotros las imitábamos en su fogón de leña”.
Al profundizar en sus recuerdos manifestó: “es traer al presente la buena sazón de la cocina artesanal, colocando en la mesa platos autóctonos, propios del Pacífico, varios de ellos que no han sido comercializados aún, y datan incluso de más de 150 años, oportunidad propicia para decirle al mundo que esta herencia está para gusto de todos”.
En medio del agite del medio día Bellanira Caicedo Riascos, se detiene un momento, toma u respiro para indicar que hace su deliciosa sopa de resplandor, teniendo como base el maíz y las indicaciones mágicas y ancestrales que guarda de la abuela en su memoria.
Unos pasos más adelante y en medio de los embrujadores olores, algunos expresan que la gastronomía tradicional del Pacífico ya hace parte de la cultura caleña, tal es el caso de Juan Carlos Cruz, quien con un encocado de jaiba en la mesa dice “asisto al pabellón de cocinas porque gusta probar, disfrutar y conocer mucho de la cultura afro, encontrando cosas que usualmente no vemos en nuestra cotidianidad citadina”.
Por su parte, Nicole Díaz, asistente al festival Petronio expresó que “me pegué una voladita para conocer las comidas del litoral Pacífico, así como la música y los bailes que amenizan esta fastuosa festividad”.
Finalmente, la tradicional cocinera, Bellanira Caicedo Riascos, la misma del puesto 15 del pabellón de concinas, quien aprendió de su abuela, las más deliciosas recetas de la manigua y la selva, expresó cargada de sentimiento que “esta heredad culinaria es algo que va en la sangre, sabe a Pacífico, a mar y a tradición”.
Gustavo Sánchez