José Tilson destila conocimiento
A sus escasos ocho añitos José Tilson Arroyo Valencia se sentaba junto a una lata de manteca vacía para ver cómo su abuela pilaba allí la caña de azúcar que se convertía en viche, con la que vecinos y familiares celebraban en las festividades de su natal corregimiento de Cajambre, al lado de Buenaventura.
Más grandecito -a los 17 años- ya ensayaba en pailas de aluminio de 60X70 centímetros, hasta que fue perfeccionando la técnica y se consiguió un alambique mecánico para evitar la utilización del matacuatro, trapiche en el que cuatro personas muelen la caña para extraer su jugo.
De eso ya hace 50 años. Pero no se quedó allí. José Tilson aprendió a la perfección a destilar el viche legítimo, auténtico; no aquel hecho a base de panela, azúcar o pastillas raras que en algún momento pueden causar una intoxicación. Y vio que la variedad de frutas que se cultivan en el Pacífico estaban desperdiciadas, por lo que optó trasladar la técnica que utilizaba en la caña, para nuevas bebidas espirituosas.
Fue así como recogió el borojó, la guayaba, la pomarrosa, el lulo, el naidí y el milpesos, los maceró, los fermentó y los destiló, obteniendo un envidiable vino de exportación con el que deleitó los más selectos paladares de catadores de Buenaventura, puerto al que llegaba después de 4 ó 5 horas de estar remando por el río Cajambre, desde la boca hasta el brazo del mico.
El haber experimentado y transformado las frutas del Pacífico en vino lo llevó a crear un emprendimiento: ‘Vinos Cajambre’, los mismos que exhibirá en la XXVI versión del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, a celebrarse en el Coliseo El Pueblo de Cali del 10 al 15 de agosto, donde estará en la carpa de ‘Bebidas en Vivo’ haciendo cócteles, enseñando a preparar y dando degustaciones.
Su meta es hacer conocer internacionalmente sus productos y posicionarlos, ya que considera que sus vinos no tienen nada qué envidiarle a los chilenos, franceses y españoles. Por el contrario; ellos son los que tienen que aprender de las frutas del Pacífico y diversificar la uva, el durazno y la manzana.
Y aunque se atreve a combinar uno que otro de sus productos con hierbas curativas, poco le jala a preparar bebidas afrodisíacas. “Esos afrodisíacos dependen de cada persona. A unos les funciona y a otros no. Los primeros hablan bien del producto, pero los segundos salen diciendo que los engañaron. Entonces, para evitar, no los hago”, dice José Tilson.
Menos mal, porque en la actualidad cuenta con 10 hijos.
William López Arango.