La noche de los nerviosos
Lentamente fueron llegando al Teatro Municipal “Enrique Buenaventura”. Solos, acompañados, de vestido completo, en traje de calle, sonrientes, serios, pero todos sin excepción estaban nerviosos, pero también orgullosos, con ese brillo especial que pone en la mirada la satisfacción de saberse diferentes y en especial, reconocidos por el oficio que ejercen cotidianamente.