“El cine es el reflejo del alma”: Pakiko Ordóñez
En vísperas de lo que será la segunda edición del Festival Internacional de Cine en Santiago de Cali, Pakiko Ordóñez, fotógrafo y cineasta colombiano, nacido en Bucaramanga y criado en Cali desde sus 7 años, nos regala algunas impresiones acerca del significado de este evento para la ciudad y otros aspectos de este arte a nivel nacional.
Santiago de Cali es realizadora de grandes eventos como el Festival Mundial de Salsa, el Petronio Álvarez, la Feria en diciembre y ahora le apuesta a el Festival Internacional de Cine en su segunda edición. Pero… ¿Qué significa para la ciudad hacer este encuentro?
P.O: Hacer un Festival como este es muy importante porque Cali es la Sucursal del Cine, como decimos en el eslogan de este evento, porque viene gente de otros países, de otras ciudades y sobre todo para las escuelas de cine, más las universidades que están con énfasis en la cinematografía, para estos jóvenes que apuesten a que el cine se puede llegar a hacer con escasos recursos porque aquí no se muestran las películas premiadas en Hollywood porque es un festival académico para los nuevos realizadores, porque Cali es una ciudad de cine, muchos de los jóvenes quieren hacer cine y esto les va a servir como una escuela y motivación y propuestas nuevas a nivel de la cinematografía.
Y la importancia para una ciudad de hacer cine…
P.O: Para mostrar precisamente y contar cinematográficamente esas historias que ya se está haciendo a través de las escuelas, universidades y nuevos grupos de realizadores que surgen en los barrios de Cali como en el Distrito, como en Siloé, gente que está haciendo cine y entonces ese cine que se puede hacer en Cali es la historia misma reflejada en la pantalla, es como el espejo de nuestra realidad.
Cuando nos preparamos para este Festival, usted como gran conocedor de este arte, ¿Qué aconseja para analizar una película?, ¿Bajo qué conceptos lo podemos hacer?
P.O: Primero que todo el contenido, la historia que nos llegue, que sea como parte de la vida porque el cine es el reflejo del alma de todos los ciudadanos cuando vamos a ver una película. La otra parte es que nos identifiquemos con esa vida que sucede allí. La parte técnica a veces es muy importante pero a veces la historia y el contenido superan todo lo técnico. A veces pasa que el tecnicismo nos lleva a apreciar películas superficiales que no tienen un alma que le llegue al espectador”.
Y en este contexto, bajo su concepto ¿Cuáles son las mejores películas colombianas?
P.O: Las mejores son las que se están haciendo últimamente como La Vuelta del Cangrejo que es una muestra precisamente de cómo para poder hacer cine a cada director nos ha tocado conseguir en algunos casos como realizador independiente, primero unos recursos para sacar adelante esa idea, y una vez avanzado el recurso como en el caso del Cangrejo que se hizo el trailer con esos 30 millones que reunieron entre los amigos para irse a hacer la realización, porque inclusive ni siquiera la Dirección de Cinematografía los apoyó cuando enviaron el guión porque dijeron qué es eso de un cangrejo y resulta que después del trailer esa película saltó y así sí dio La Vuelta del Cangrejo y en ese momento el Ministerio ahora no sabe cómo hacer para apoyar esa película y los ha estado respaldando para viajar por todo el mundo. Esa es una de las más importantes en Colombia en el género de ficción. Las películas que se han hecho en el Valle como la del Rey, como la que hizo Ciro Guerra, que también es un gran ejemplo, sobre todo la primera que hizo en blanco y negro y que la hizo en digital.
Pero y, ¿Qué otras películas resaltaría?
P.O: De las de antes, no es porque yo viva y haya desarrollado todo mi proyecto aquí en Cali pero si la película más que ‘Oiga, Vea’, ‘Agarrando pueblo’, que fue como la propuesta de unir la ficción con el cine para contar historias reales, que inclusive era el cine dentro del cine porque era una parodia a los que venían hacer cine. Y las anteriores: ‘La María’, ‘Flores del Valle’, toda esa reliquias que se han hecho, ‘Cóndores no entierran todos los días’, también marcaron y llevaron la literatura al cine.
/ Katherine Becerra Cárdenas – katherine.becerra@cali.gov.co
Foto: Henry Martinez