Seis manos para el piano
Como parte de los conversatorios que se vienen realizando durante el Festival Mundial de Salsa Cali 2010, organizado por la Administración Municipal y dirigido por el Secretario de Cultura Argemiro Cortes, el denominado “Los pianistas de la salsa de Cali” tuvo un gran significado por lo que de didáctico ofreció.
Tres grandes del teclado, Andrés Gómez, Álvaro Cabarcas, “Pelusa” y Carlos Galvis, “Piolín”, hicieron parte de esta charla en la que el tema principal fue el piano y la salsa.
Los invitados hablaron de sus inicios en el mundo de la música, los estudios de conservatorio realizados y también de la experiencia que da la calle, las búsquedas personales, los caminos recorridos y la importancia de ése instrumento, que ellos bien conocen, en las agrupaciones musicales.
Las anécdotas no faltaron, tampoco la evocación de agrupaciones en las que tuvieron oportunidad de hacer música y amigos queridos que fueron evocados en la sesión. Un punto coincidente en todos los protagonistas del conversatorio fue su amor por la Salsa, ese ritmo que desde chicos han escuchado y que luego, músicos, interpretan con pasión.
Hablaron del piano como de una amante irremplazable, destacaron sus bondades como instrumento de armonía “juega un papel muy importante desde el momento en el que el piano llega a la salsa junto con el bajo y la percusión” nos dijeron a los asistentes. Nos contaron también que el piano es el instrumento que une la parte armónica con la parte rítmica y que era el alma de toda orquestación.
“Con el piano la Salsa toma un aire diferente pues en los comienzos las armonizaciones se hacían con guitarra ya que pianos y pianistas eran muy escasos. La salsa entonces adquiere un carácter diferente que inmediatamente catapulta el género hacia un lugar especial”.
Fue una hora en la que los músicos realizaron varios análisis: como la falta de fundamentación de los nuevos pianistas, la necesidad de realizar con más frecuencia estos conversatorios y dejaron como propósito para el próximo año como parte del Festival Mundial de la salsa, que se realice el primer encuentro de pianistas. Señalaron también con tristeza que la globalización ha mediocrizado la música, en fin, hablaron, cuestionaron, propusieron ante un público que seguía con atención sus disquisiciones.
Lo mejor del encuentro de estos grandes de las blancas y las negras, fue la actuación que tuvieron en el piano. Allí rubricaron su destreza, mostraron su capacidad de convertir la magia de sus dedos en melodías que el piano esparce con su voz de armonía. Tocaron, uno primero, luego lo hicieron en pareja y no resistieron la tentación de hacerlo a seis manos. Felicidad en el auditorio y el reconocimiento a quienes por su sapiencia el público les otorga del título de “maestros”. Tarde inolvidable en este conversatorio que llenó de música el Centro Cultural de Cali.
/ Manuel Tiberio Bermúdez / manuel.bermudez@cali.gov.co
Foto: Manuel Tiberio Bermudez