La salsa caleña se cuece en conversatorios y se sazona con nostalgias
El Festival Mundial de Salsa, Cali 2010, tiene de todo y para todos los gustos: Exposiciones, conversatorios, exhibición de bailarines, talleres de baile, audiciones musicales, documentales, y lo obvio: bailarines de Salsa de todas las edades colores y estilos.
El Auditorio del Centro Cultural es el escenario en el que se realizarán una serie de conversatorios que abarcaran distintos temas. El 14 de septiembre se iniciaron estas actividades de la palabra, y los recuerdos. El primero de los conversatorios versó sobre las orquestas de los años 50 y 60 y fue conducido por Edgar Hernán Arce.
Los participantes pudieron hacer remembranza de las actividades de algunas orquestas en la ciudad, como la de los hermanos Ospino, Los Boby Soxer, entre otras agrupaciones. Los inicios de sus labores y como la vida, si no les ha dado dinero, sí les ha dado muchas satisfacciones y alegrías, pero sobre todo el ser parte de esa gran familia de amigos de la Salsa.
Fueron protagonistas de la jornada Luis Carlos Ochoa, Henry Caicedo, Jaime López, Verardo Jordán, hombres que sus vidas han estado cruzadas por la música.
Los conversatorios resultan muy importantes porque la salsa es una cultura y como tal se puede sobre ella, pensar, analizar y reflexionar sobre sus influencias.
Posteriormente se realizó un conversatorio sobre “El estilo de la Salsa Caleña hoy en día”. Al evento se hicieron presentes varios de los directores de importantes agrupaciones de bailarines que hoy han alcanzado reconocimientos y reafirman con su baile la impronta de una Cali bailadora pero también formadora de jóvenes que con el arte de los pasos han conquistado el mundo y se han alzado con los primeros lugares de los más prestigiosos concursos de baile en el mundo.
Los directores Swing Latino, Pioneros, Nueva Dimensión, Constelación Latina, Estilo y sabor, Impacto Latino, Rucafé, Nueva juventud, Son de luz, Acrosalsa, dieron a conocer sus inicios en las famosas “agua lulos” que ya las nuevas generaciones no saben que eran. Hablaron de los pasos caleños, de la velocidad que admira al mundo y del placer que se siente al bailar.
Los participantes del conversatorio fueron coincidentes en que el baile de la Salsa es un fenómeno cultural, que sentó sus raíces en Cali a tal punto que el mundo conoce a Cali como la Capital Mundial de la Salsa. Las escuelas de Salsa han liberado a muchos jóvenes de los entornos en donde la vida es difícil y ellos, esas chicas y esos muchachos bailarines con sus pasos de baile han logrado conquistar el mundo.
/ Manuel Tiberio Bermúdez / manuel. bermudez@cali.gov.co