Petronio embrujó a Satanás
Con los ojos desorbitados, la barba desordenada y una carcajada sonora que retumbaba como un tambor, se vio al mismísimo Satanás en la arena de la Plaza de Toros de Cañaveralejo, en Cali, disfrutando de la versión número 14 del Festival de música del pacífico Petronio Álvarez.
Llevaba en su mano una botella color café, que contenía una pócima preparada con pene de tortuga, viril de toro, kola granulada, borojó, cuchumbí, aguardiente del pacífico (biche), especias y polvos de la madre Celestina, que le había preparado la negra Maura, con ingredientes que había traído de su natal Guapi, en la costa caucana.
“Don Sata: Lo que hay en esta botella, tómeselo acompañado, porque aquí en la tierra a esto le llamamos arrechón o tumba catre, y sirve hasta para la hoja de vida” le sentenció la negra Maura.
Y ni corto ni perezoso, Don Sata se embebió una, y dos, y tres y cuatro botellas y perdió la cuenta. Se abrió la camisa, se aflojó los pantalones, se amarró los zapatos y levantó una polvareda en el centro del ruedo, ya que se agarró a bailar y a julepiar al sonar de las marimbas, las tamboras, el guasá y demás instrumentos autóctonos de la costa linda de Colombia.
Incrédulos, los mortales se sorprendieron al saber que ese gozón al que sólo le faltaba la cola, porque a lo mejor sus cachos tenía, era nada más y nada menos que el actor de cine mexicano Damián Alcázar, protagonista de la película “Satanás”, al lado de la consagrada Marcela Mar y del director Andy Baiz.
Damían -no el de la profecía- en su película encarnó a Campo Elías Delgado, aquel ex-militar veterano de la guerra de Vietnam que el 4 de diciembre de 1986, armado de una magnun 22 y un cuchillo de caza, asesinó a 30 personas e hirió a otras 15 en la ciudad de Bogotá, cuando su trágica historia comenzó con la muerte de su alumna y la madre de ésta, continuó en el edificio donde vivía donde asesinó a su madre y terminó finalmente en el Restaurante Pozzeto, donde asesinó a sangre fría a los comensales.
En la actualidad, Damián Alcázar protagoniza la película “García”, al lado de Margarita Rosa de Francisco y bajo la dirección de José Luis Rugeles, en la que se cuenta la historia de un hombre de 58 años que ha trabajado durante 30 como portero; tiempo que le sirvió para ahorrar hasta el último centavo para poder comprar la casa que le prometió a su esposa Amalia, el día que se casaron.
Una vez logró que le aprobaran el crédito y junto con el dinero que ahorró, está listo para hacer el negocio más importante de su vida. Pero no puede realizar su sueño, ya que antes de comprar la casa, recibe una llamada en la cual le dicen que su esposa ha sido secuestrada, y para tenerla de vuelta, le exigen matar a una mujer desconocida.
García comienza a tratar de resolver el misterio y rescatar a su esposa, junto con un colega de trabajo y ex policía que lo convence. Es ahí, cuando este personaje comienza a encontrarse con infidelidades, homicidios, persecuciones y mentiras, situaciones que lo llevan a dejar a un lado la rutina que ha sido la constante en su monótona vida.
Ahora, este actor mexicano nacido en Michoacán, se encuentra en Cali haciendo los preparativos para el rodaje de la película “Matachos”, que será escenificada en varios lugares de la capital vallecaucana. Y como él mismo dice: “Sería imperdonable que estando en esta hermosa tierra, no asistiera al máximo evento musical que tiene Colombia: El Petronio.
“Me identifico con este festival porque en mi sangre llevo algo de africano, por eso cuando oigo un tambor, me enloquezco y no puedo dejar de moverme. Si eso lo acompaño de un arrechón y unas negras bien divinas… ¡agárrense!”, vociferaba Don Sata mientras escarbaba el suelo en el coso de Cañaveralejo.
Destacó el esfuerzo que está haciendo la Alcaldía de Santiago de Cali por integrar la fiesta pacifica negra con todas las etnias; felicitó al alcalde Jorge Iván Ospina y al Secretario de Cultura, Argemiro Cortés por promover la fraternidad, la pasión y la libertad de los pueblos y calificó de “absolutamente maravilloso” al Petronio.
Pidió que el Festival Petronio Álvarez se perpetúe como atractivo turístico, mandó un abrazo gigante para todos los asistentes, les rogó que disfrutaran del armonioso ambiente donde todos somos iguales y siguió en su rumba, como cualquier parroquiano, demostrando con su actitud que Don Sata no se cree el Putas.
/William López Arango – william.lopez@cali.gov.co
Foto: Aymer Alvarez Jr.