Aquel 19 de junio de 1990, cuando Rincón marcó un gol antológico para Colombia

Aquel 19 de junio de 1990, cuando Rincón marcó un gol antológico para Colombia


Los momentos inolvidables, épicos y colosales en la carrera deportiva de Freddy Eusebio Rincón no se resumen en un capítulo. Y es que su trasegar por el fútbol de élite estuvo plagado de gestas y títulos en las ligas de Colombia, Brasil, Italia y España, sin dejar de mencionar que integró una generación dorada en la selección Colombia, al lado de otros ídolos de la talla del ‘Pibe’ Valderrama, Leonel Álvarez, René Higuita, el ‘Tren’ Valencia y Fastino ‘El Tino’ Asprilla, disputando con la máxima Tricolor los campeonatos mundiales de Italia 90, Estados Unidos 94 y Francia 98.

Pero, sin duda, quienes tuvieron la fortuna de verlo en acción, jamás olvidarán lo acontecido el 19 de junio de 1990, en el estadio Giuseppe Meazza de Milán y en el marco del Mundial celebrado en Italia. Ese día, Freddy escribió, con letras de fantasía, una poesía que perdurará por siempre en un Rincón del alma futbolera colombiana.

El equipo nacional, que dirigía Francisco ‘Pacho’ Maturana, se enfrentaba a los poderosos tanques alemanes, grandes favoritos y a la postre campeones. Colombia jugó sin complejos y llevó a los germanos al límite. Sin embargo, en el minuto 89, un gol de Littbarski sepultaba las ilusiones cafeteras.

Con tan poco tiempo por delante, el asunto parecía sentenciado. Pero en la agonía, minuto 93 y cuando el árbitro Alan Snoddy ya miraba su cronómetro, Leonel la recuperó en su propia zona; Fajardo fue ‘Bendito’ y galopó en la cancha; apareció en escena la rubia melena de Carlos Valderrama, triangulación milimétrica con Rincón y de nuevo el ‘Bendito’; pincelada fantástica y precisa del ‘Pibe’ para Freddy Eusebio, quien explotó por derecha; cara a cara con el arquero Bodo Illgner y el colofón de un narrador que gritó “viene Colombia Dios mío”, como antesala a un gol que celebró una nación entera.

Rincón había definido con una frialdad de susto, por entre las piernas del guardameta, el balón durmió en el fondo y este ‘Negro Inmenso’ de Buenaventura agitaba sus brazos a rabiar, mientras se perdía en una montaña tricolor de abrazos.

Ese día Colombia se paralizó. El himno sonó y resonó. La Selección Colombia clasificaba por primera vez a los Octavos de Final de un Mundial. Ese día fuimos inmensamente felices. Ese día, Freddy Eusebio Rincón lució como un auténtico Coloso. Sencillamente: inolvidable.

 


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Fecha de publicación 12/04/2022
Última modificación 12/04/2022

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