El Festival Mundial de Salsa, un destello de color sin igual
El vestuario es un criterio que el jurado tiene en cuenta a la hora de la calificación, por esta razón debe estar bien diseñado para brindar un aspecto de profesionalismo y elegancia. Los trajes que se utilizan para bailar se caracterizan por su estilo caribeño, por su colorido alegre, llamativo y vivaz.
Además, el traje de la mujer, debe estar diseñado para quedarse en su lugar a pesar de los tirones del varón, de los trucos y el movimiento constante. Ambos trajes, tanto del hombre como de la mujer deben combinar perfectamente, sea en pareja o en conjunto donde deben vestirse de forma uniforme, para que, con un vestuario idéntico, se logre el efecto de unificar los movimientos y lograr que parezca que van todos juntos, al unísono, en los movimientos, aunque haya diferencias.
María del Pilar Durán, diseñadora de vestuario, conoce de estos temas y por eso desde hace 15 años realiza confección de ropa para todo tipo de público, pero hace cinco está dedicada a la elaboración de trajes para espectáculos relacionados con el baile, entre los que se encuentran, salsa, tango, merengue y bolero, entre otros.
Creaciones Pili está ubicada en el barrio Los Conquistadores de Santiago de Cali, tiene por lema trajes a la medida para él o ella, donde se observa que no solo las palabras que se ingenió doña María para el negocio le sirven de inspiración, sino también la obtiene de los cuerpos de los bailarines, el papel que van a desempeñar en el escenario, la canción que van a bailar, y en elementos como la naturaleza, observando la forma de las hojas.
Estos detalles le permiten crear una idea y de allí partir para conseguir la tela, los accesorios y agregarle la bisutería necesaria que adorne el conjunto o traje del bailarín.
En un diseño de vestuario para salsa se puede utilizar flecos, que acompañan y recalcan los giros y movimientos de cadera; volados, que aumentan los movimientos de cadera y hombros, acentuando la pequeña cintura; brillos, que aumentan la fantasía de la danza; escotes, que brindan erotismo a la danza; faldas cortas, que resaltan la belleza de las piernas y recalcan sus movimientos; pantalones, que destacan las piernas y brindan color y seguridad; mallas, muy cómodas por su flexibilidad y sumamente estéticas; tajos en las faldas que brindan movilidad y sensualidad; y vestidos que son prácticos si necesitas un cambio rápido.
Doña María o Pili, como le dicen sus amigas, se dedica a las parejas que sean de edades juveniles y niños. El vestuario que se ha confeccionado ha sido apreciado y exportado a países como Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón y Francia.
Las dos hijas le ayudan a retocar los bordes, las mangas, las lentejuelas, entre otras cosas que se requieran del vestido. “Se debe recordar que el traje debe combinar con los zapatos”, manifiesta una de las niñas durante la entrevista quien agregó que “hasta que tenga vida y fuerza seguirá confeccionando vestuario para bailarines porque así a sus hijas no les interese este género musical para aprender a bailar profesionalmente, ella dará todo de sí para que no solo su familia sino también sus clientes se sientan orgullosa de ella”.
Karen Ramírez Alzate / karen.ramireza@gmail.com