Ensamble: La gran expectativa del Mundial de Salsa 2010
Umberto Valverde, es un “chicludo” de la Salsa y es considerado un experto en el tema; no en vano su gran homenaje a la reina de la alegría, Celia Cruz con el libro “Celia Cruz reina rumba” y otras obras en cuyas páginas la música es fondo melódico de su escritura.
Con el Festival Mundial de Salsa 2010, llegan muchos bailarines a Cali, llegan orquestas, bailadores de domingo, coleccionistas de música y otros de pasos de baile, en fin, la ciudad se convierte en una gran pista en donde todos quieren imitar los pasos de los bailarines que en la tarima de la Plaza de Toros ponen la fiesta en el cuerpo de los asistentes.
Hablar con Umberto Valverde es acercarse a otra mirada de este género musical que va por el mundo sembrando alegría y contagiando de pasos preciosistas a quienes se deciden por su práctica. Baile que algunos ya denominan “la enfermedad caleña”.
Le preguntamos al escritor qué expectativas tiene respecto a este Mundial de Salsa 2010.
“Las expectativas en este Mundial de Salsa 2010 es mantener la calidad que hasta hoy ha tenido, -responde el periodista- pero la gran expectativa es la categoría ensamble. En esta categoría se juega todo. Explico: Los músicos y los bailarines en Cali, en términos generales van por caminos diferentes. Esta categoría busca que hacia el futuro se junten. Quizá no sea en esta primera vez, quizá esta primera vez sea un encuentro, pero el objetivo final es que llegue a haber música producida para que los bailarines caleños bailen y al mismo tiempo que el oído, que la sensación y el encuentro sea entre bailarines y músicos, que haya un nuevo aporte, una nueva sensibilidad.
¿Por qué? Por el problema de la velocidad en el bailarín caleño que ha traído cualidades pero también defectos. Con la categoría ensamble se busca que los bailarines entiendan que la música tiene códigos muy especiales y que ellos tienen que adaptarse a la música”.
¿Qué tanto ha evolucionado el baile de la Salsa en Cali según lo que usted conoce?
“Habría que analizarlo desde dos perspectivas. Desde la perspectiva del baile para el bailador y el baile para el bailarín.
Yo creo que para los bailadores ha seguido igual. En Cali sigue habiendo una gran actividad de los bailadores, los que vamos a las discotecas. Mientras el bailarín cambió de concepto, porque el bailarín, entró en el punto de referencia internacional de la competencia y para girar en torno a esa competencia asumió un gran número de formas, entre ellas, tuvo que tomar pasos de Puerto Rico, movimientos de los cubanos, y hacer fusiones y combinaciones. Se pusieron a otro nivel, alcanzaron una gran altura artística pero también entraron en ambiente coreográfico impactante, pero que a los bailadores caleños eso no les gusta tanto porque es mucha coreografía, es mucha velocidad, es mucho montaje”
¿Cree usted que el baile espectáculo ha mejorado la forma de bailar o por el contrario le ha llenado de excesivas acrobacias?
“A mí me parece que es muy acrobático y todo lo que estamos haciendo, quienes participamos de un movimiento reflexivo y crítico, es para que se logre un punto de equilibrio porque se pasaron.
Pero, a pesar de ello, yo sigo creyendo que la Salsa es nuestra cultura, nuestra identidad. Más allá de que aparezcan nuevos movimientos musicales yo creo que la Salsa va a seguir siendo nuestra música, que el movimiento musical sigue siendo muy fuerte. No es sino verlo en las orquestas que aparecieron: ¡seis orquestas nuevas!, que no tienen nada que ver con las orquestas tradicionales de Cali y con las potentes. Eso quiere decir que hay mucho talento más allá de las grandes orquestas caleñas que todos reconocemos: Grupo Niche, Son de Cali, Guayacán, Jimy Saa.
Umberto seguirá alimentando su rumba interior y haciendo crítica a lo que sucede con la Salsa y con el baile de este ritmo, mientras tanto se alista para disfrutar de este Festival Mundial de Salsa Cali 2010.
/Manuel Tiberio Bermúdez /manuel.bermudez@cali.gov.co