Trenzas y libertad: identidad de la población Afro en el Festival Petronio Álvarez
Las trenzas son sinónimo de libertad. Eran perfectas para los esclavos. En ellas, plasmaban el camino que les conduciría al encuentro con sus familias y obtener ese abrazo reconfortante en medio del dolor que significaba ser un esclavo.
Vanedi Lourido lo cuenta a la perfección. Se aprendió la historia que le relataba su abuela y hoy se la repite a cada una de las personas que se sientan a su lado para que les haga trenzas.
En el stand que tiene en el Festival Petronio Álvarez no para de hablar de ese legado que sus antepasados dejaron y que hoy se convierten en moda.
“Las trenzas más que moda nos cuentan una historia que nos arraiga a las tradiciones. Podemos decir que por las trenzas nuestros antepasados lograron la libertad, porque por medio de ellas dibujaban los caminos, el recorrido que debían hacer para llegar a los palenques”, explicó esta joven que llegó de Puerto Tejada con unas largas trenzas, que para los asistentes es inevitable admirar.
Esos antepasados de Vanedi salían de las haciendas donde estaban esclavizados y en medio de las trenzas dibujaban un mapa, por el cual se guiaban para llegar a los palenques en los se reencontraban con sus familias.
Al tiempo que servían como escondite de semillas, “pues en las trenzas metían las semillas y cuando llegaban a sus palenques podían sembrar y empezar una nueva vida, podemos decirlo así”, contó Vanedi, quien no paraba de recibir personas en su stand, en el que no solo peina, sino que ofrece accesorios del Pacífico.
Sostiene que, gracias a las trenzas, “ellos podían engañar a sus amos, porque estos no entendían cuál era el significado de eso y porqué se las hacían. De allí que las trenzas van más allá de la moda, como se ve ahora”.
Así lo reafirma esta mujer que pinta su piel con ese pacífico del que tantas historias escuchó de voz de su abuela.
“Son más que moda, pues las trenzas cuentan una historia que nos identifica, que nos resalta, que difunde nuestra identidad, la cual cuando la gente venga a hacerse un peinado la conozca y sepa qué lleva en su cabeza y que no se lo hizo por diversión, si no que cuando las luzca sepa que carga allí todo el reencuentro, toda esa historia que es un gran significado para nuestra población afrodescendiente”, contó Vanedi.
Pero después de la libertad viene otra historia. Una de esas que le contó su abuela.
“En el Pacífico, podemos decir, que las abuelas se hacían trenzas, se ponían sus pañoletas y luego sus sombreros para sostener los platones. Por ejemplo, mi abuela iba a lavar al río y ella se hacía la trenza, se ponía su pañoleta y luego el sombreo para que esto le sirviera de sostén, para llevar y traer el platón tanto con la ropa sucia como la ropa ya lavada. Y también servían para quienes iban de pesca o al socavón”, recordó entre sonrisas, como si a su lado estuviera esa abuela que ya no está presente de cuerpo, pero que le dejó un legado muy importante, “como lo es el significado de las trenzas en esta población”.
Ximena Payán