Cali se volcó a las calles y vivió toda una fiesta con la Maratón 2026
La ciudad se consolidó como un escenario donde el deporte se vive al ritmo de la música, la cultura y el impulso permanente de su gente.
Santiago de Cali, mayo 3 de 2026
La Maratón de Cali 2026 no solo dejó grandes resultados deportivos; reafirmó su mayor diferencial: el protagonismo de la ciudad y su gente. Desde la madrugada, miles de caleños salieron a las calles para acompañar a los corredores con música, baile, vuvuzelas y banderas, convirtiendo cada kilómetro en una verdadera fiesta.
En su segunda edición, el evento reunió a más de 20.000 atletas de 49 países, con una destacada presencia de élite y aficionados, consolidando a Cali como una de las capitales del running en la región y la única maratón de Suramérica con Sello Élite de World Athletics.
A lo largo del recorrido, la identidad de la ciudad se hizo sentir en cada tramo: salsa en tarimas, tambores, bailarines y ciudadanos que, desde distintos sectores, salieron a alentar a los participantes, generando un ambiente determinante para muchos corredores.
“Acompañamos la Maratón de Cali con 36 bailarines y 15 djs en 20 puntos de activación llevando shows de salsa y música que convirtieron las calles en todo un escenario cultural”, señaló Leydi Higidio, secretaria de Cultura de Cali.
Entre tanto, Kellys Arias, atleta colombiana, dijo que “la afición siempre nos recibe con salsa, con baile, con energía, y eso se sintió en la carrera. Cuando las piernas no van, es el ambiente el que nos empuja. La organización fue 10 de 10”.
Para quienes llegaron desde diferentes regiones del país, el respaldo del público fue clave durante una jornada exigente, marcada por la humedad y el esfuerzo físico.
“La gente es muy importante, son nuestra energía y nuestro apoyo. La organización fue excelente y la experiencia muy positiva”, señaló Adolfo Ortega, corredor de Nariño.
La conexión con la ciudad también se vivió desde el disfrute, más allá del resultado competitivo.
“La energía de la gente es muy bonita. En cada kilómetro había apoyo, música, salsa, tambores… eso hace que la carrera sea especial y que uno la disfrute mucho más”, expresó Mauricio Ríos, corredor boyacense.
El evento también dejó un impacto significativo en la ciudad, con una ocupación hotelera cercana al 70% y la llegada de miles de visitantes, lo que refuerza la apuesta de Cali por consolidarse como destino deportivo y turístico a nivel internacional, a través de eventos de alto nivel que dinamizan la economía y proyectan una imagen positiva.
Este ambiente se reflejó en todo el recorrido, donde el acompañamiento ciudadano se convirtió en un sello distintivo de la Maratón de Cali, tal como lo destacaron las autoridades, al resaltar la participación activa de la ciudadanía y el trabajo articulado que hizo posible el evento.
La Maratón de Cali se consolida así no solo como una competencia de alto nivel, sino como una experiencia colectiva en la que la ciudad es protagonista: una Cali que madruga, acompaña y transforma sus calles en un escenario de encuentro, alegría y orgullo.
Porque en Cali no solo corren los atletas: corre una ciudad entera que sale a empujar, a celebrar y a demostrar por qué aquí el deporte se vive diferente.
Alejandro Romero
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía De Cali