Balance del encuentro entre Deportivo Cali y América por Copa Águila
Como frustrante y agridulce calificaron las autoridades el balance de los hechos de orden público ocurridos antes, durante y después del clásico de este miércoles entre Deportivo Cali y América de Cali por la Copa Águila en el estadio olímpico Pascual Guerrero.
En rueda de prensa conjunta brindada en la mañana de este jueves en el comando de la Policía Metropolitana de Cali, el brigadier general Hugo Casas y el secretario de Seguridad y Justicia de Cali, Juan Pablo Paredes, socializaron los resultados de una jornada en la que varios hechos de orden público empañaron la fiesta del fútbol.
El oficial indicó que, de acuerdo a información oficial recopilada en el Puesto de Mando Unificado del Pascual Guerrero, donde tienen asiento organismos como la Cruz Roja, la Defensa Civil y las secretarías de Salud, Gestión del Riesgo y Seguridad, además de la Policía, se pudo tener un balance final de la jornada del clásico.
Tres heridos, 51 armas blancas incautadas y 85 personas conducidas por las autoridades por delitos como porte ilegal de armas, porte y consumo de estupefacientes o riñas, fue el balance oficial que entregó la Policía Metropolitana de Cali este jueves.
La jornada de fútbol fue empañada por dos hechos en particular, según explicaron las autoridades. El primero se presentó en casi tres horas antes del encuentro, en la intersección de la Avenida Roosevelt con Calle 5, donde dos grupos de los equipos locales se enfrentaron con armas blancas y de fuego, dejando como saldo dos lesionados, que fueron remitidos al HUV. Los heridos, uno por arma blanca y otro con proyectil de bala, se encuentran fuera de peligro.
El segundo hecho ocurrió al término del encuentro por Copa Águila. El general Casas relató lo ocurrido. “Aproximadamente 30 hinchas del América, en la tribuna norte, pretendieron llegar por la gradería de oriental hasta la tribuna sur, donde se encontraban los del Deportivo Cali. Las personas que no eran de las barras, entraron en pánico y corrieron hacia la gramilla. Las dos barras también bajaron al campo de juego, pero afortunadamente hubo acción rápida del Esmad con granadas de aturdimiento y se pudo controlar oportunamente".
En efecto, gracias a la oportuna reacción del escuadrón antimotines, sostuvieron tanto el oficial de la Policía como el secretario Paredes, no se presentaron más hechos qué lamentar sobre el gramado del estadio del barrio San Fernando.
El Secretario de Seguridad y Justicia enfatizó en que lo ocurrido anoche va en contravía de los procesos de diálogo y paz con los líderes del llamado barrismo social, que venía adelantando la Administración Municipal a través de la dependencia y la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana. De hecho, el martes anterior los titulares de dichas secretarías se habían reunido con los voceros del Frente Radical Verde y del Barón Rojo Sur, quienes se habían comprometido a mantener buen comportamiento en el partido de ayer.
“Estamos decepcionados de lo ocurrido anoche, pues teníamos el compromiso de las barras de los dos equipos de vivir este partido en paz, como venía ocurriendo. Hay que tener en cuenta que toda acción tiene su reacción y ahora vamos a tomar decisiones drásticas sobre lo ocurrido. Esto no nos puede volver a pasar”, sentenció el secretario Juan Pablo Paredes.
Posterior a la rueda de prensa, en la mañana de este jueves, parte de la Comisión Local de Fútbol se reunión de manera extraoficial en el comando de la Policía Metropolitana de Cali, evaluando preliminarmente las medidas a adoptar como sanciones por los comportamientos de los barristas. Se espera que este jueves en la tarde se reúna en la Comisión en pleno para tomar las medidas sancionatorias después del mal comportamiento y los desórdenes que protagonizaron algunos hinchas de los dos equipos tradicionales de Cali.
Al respecto, el alcalde Maurice Armitage aseguró que, de ser necesario y si así lo decide la Comisión, los partidos del América y del Deportivo Cali quedarán prohibidos en la ciudad, mediante el no préstamo del Pascual Guerrero para los encuentros deportivos. “A través del fútbol, los vándalos están haciendo de las suyas y no lo vamos a permitir. No habrá fútbol hasta que se arregle la violencia entre las barras”, concluyó el mandatario local.
Heinar Ortiz Cortés