Intercambio de experiencias y modelos, en Seminario Sobre Habitantes de Calle
Con la ratificación que un habitante en condición de calle es aquel que ha perdido toda relación con la sociedad y fundamentalmente con la familia, y el firme propósito que hay que trabajar unidos todos los sectores en el diseño de políticas públicas que permitan su rehabilitación y resocialización, culminó en Cali el “II Seminario Internacional Sobre Habitantes de Calle: Intervención, Experiencias y Desafíos”, organizado por la Alcaldía de Santiago de Cali, la Secretaría de Desarrollo Territorial y Bienestar Social y la Fundación Samaritanos de la Calle.
Durante el certamen, se conoció del trabajo terapéutico que adelanta el gobierno de ciudad de México, con jóvenes infractores, cuya aplicación se hace ahora con cerca de 2 mil habitantes en condición de Calle.
“La experiencia ha partido desde el trabajo con la comunidad terapéutica para farmacodependientes, después el mismo trabajo lo hemos implementado con población de calle de la Ciudad de México. Se trata de que gran parte de todas las organizaciones de la sociedad civil y el gobierno puedan cambiar la representación que tiene de esta población, es decir, no victimizar a los jóvenes, no seguir construyendo nuevas formas de vida para los jóvenes, si no que se transforme toda esta dinámica de organización social y podamos crear programas de inclusión y de reinserción social para esta población”, manifestó el Director del Centro Comunitario para jóvenes en conflicto con la ley de Ciudad de México. Fernando Montoya.
En ese sentido, para el presbítero de la Comunidad Jesuita de la Universidad Javeriana, Juan Villegas, quien vivió las experiencias de habitantes de calle en New York durante 40 años, las personas se asan la mayor parte de su vida buscando la felicidad y es entonces cuando cometen actos que los llevan a esta situación.
“La ida es no darle pescado a la gente sino enseñarle a pescar también para que sea sostenible su vida y vuelvan a ser útiles a la sociedad. La gente tiene que entender que nadie hace feliz a nadie, uno es el que se hace feliz, por eso hay que enseñarle a la gente que una relación sana no es la de jugar de héroes, villano y víctima, sino que es disfrutar la vida con la otra persona; cuando juego tenis con alguien no estoy haciendo feliz a alguien, yo me alegro y el otro se alegra y son dos alegres que se juntan, esa es una de las grandes frustraciones de la gente”, dijo.
Para el Presbítero José Carlo Spínola, Presidente y Fundador de la Asociación “Reciclázaro” de Sao Paulo, Brasil, es posible cambiar la situación de la gente en condición de calle si se cuenta con la voluntad de todos los sectores de una sociedad.
“Cuando se habla de ley, de la política pública a favor de las personas en condición de calle, es viable que los pobres de la calle logren ese cambio. En Sao Paulo venimos trabajando con mil habitantes de la calle en la generación de ingresos a las familias con las basuras, reciclaje, talleres de oficinas, artesanías, han servido para generar ingresos para esta población. Para nosotros más importante que las drogas, es construir alternativas, debemos dar oportunidades para sustituir el uso de las drogas”, explicó el clérigo.
Por su parte el Padre José González, director de la Fundación Samaritanos de la Calle, expresó que un habitante de calle es una persona que ha perdido toda relación fundamentalmente con la familia, y de ahí se desprende que pierde relación con todos los estamentos de la sociedad, educación, deporte, trabajo, cultura, todo eso, y en ese sentido hay que trabajar de la mano con todos los estamentos.
“Es un fenómeno multicausal. Tenemos gente que no tiene habitación y ahí empieza un problema de habitación de calle. Para sostener la dureza de la calle caen en las sustancias psicoactivas y así sucesivamente; por soledad, alguien que lo hace por gusto, gente que se da un pichón en la droga y hay gente sencillamente de desplazamiento y si no tiene donde vivir, le toca la calle”, aseguró el representante de la iglesia Católica.
Luego de conocer las experiencias de Brasil, México y New York, para la Secretaria de Desarrollo Territorial y Bienestar Social de Cali, Mariluz Zuluaga, es claro que hay modelos que se pueden aplicar a la ciudad y brindar una solución a la situación que viven miles de personas no solo en Cali, sino en gran parte del Continente.”
“Hay experiencias muy buenas. Una de ellas, la del reciclaje, en la cual a través de este proceso muchos habitantes de Calle han podido resocializarse, han mejorado su calidad de vida y a través de este proceso que se ha dado, muchos de ellos hoy ya sienten que tienen un entorno familiar, un trabajo y lo más importante, es que ya no se les mira como personas para hacerlas a un lado, por el contrario son personas que están produciendo y aportando a sus mismas ciudades”, manifestó la funcionaria.
Finalmente, para el Subdirector de la Secretaría Distrital de Integración de Bogotá, Carlos Alberto Garzón, el fenómeno de habitabilidad en calle en América Latina, su comportamiento y la dinámica es casi siempre la misma, pero se debe tener en cuenta al ser humano que padece la situación.
“Hemos podido consolidar a través de un enfoque de derechos un modelo que permita centrarse en la potencia de las personas; detrás de ese ser humano andrajoso, sucio, mal oliente que genera miedo y rechazo, hay un ser humano que tiene capacidades, que tiene habilidades, es un poeta, un escritor, un artista, pinta dibuja, músico, sabe muchas cosas, es un profesional que por las drogas, problemas familiares y la pobreza, cayó en calle y esa persona hoy lo que demuestra es un aspecto de deterioro, pero que detrás de él hay una potencia y capacidades”, señaló.
/Félix Alomías Ceballos – elmasfelix@gmail.com/
Foto: Aymer Alvarez Jr.