20 unidades de negocio han sido creadas dentro del programa “Cali sin Pandillas”
Los 1.040 jóvenes que por falta de oportunidades en el pasado habían conformado pandillas juveniles en sus sectores y que renunciaron a la violencia callejera, siguen dedicados a crear y a consolidar exitosamente, las 20 unidades productivas de negocio, auspiciadas por la Alcaldía de Santiago de Cali, con las cuales mejorarán sus condiciones de vida.
Un sitio que era considerado hasta hace varios meses como de alto riesgo por haber sido escenario de fuertes confrontaciones y duelos permanentes, es hoy territorio de paz y trabajo en el que 30 jóvenes comenzaron a redimirse con su ciudad al resocializarse y capacitarse: Los Chorros, sector Las Minas, en la parte alta de la comuna 18.
“Este programa social en la ladera tiene como componentes, el trabajo de Intervención Psicosocial, la capacitación en sistemas, la incorporación al pre-icfes, la creación de escuelas de peluquería así como la formación en géneros musicales urbanos,” expresó Eliana Salamanca, impulsora de este programa social desde la Secretaría de Gobierno, Convivencia y seguridad Ciudadana, en asocio con la Universidad Santiago de Cali y la Policía.
Con la convicción de dejar atrás su pasado, Branel, César,”Miguelito el peluquero”, Alexander, más conocido como “La Iguana”, Daniel Eduardo, Miguel Angel, Francisco, entre otros jóvenes con edades entre los 11 y los 23 años, crearon una microempresa asociativa de trabajo denominada “Public C-18”, debidamente registrada en la Cámara de Comercio y desde la cual se empieza a estampar la paz de este sector de ladera.
Francisco Javier Quintero, conocido como “Kirius” es uno de los líderes que sacó a relucir sus talentos artísticos, tras impulsar la creación del grupo musical “Misioneros de Esperanza” prepara su primer trabajo musical, como solista en el género de música urbana, por lo que aspira a obtener el decidido apoyo de la Secretaria de Cultura desde los estudios de grabación Takeshima.
“Sin sueños no hay paraíso y por aquí hay mucho talento que está desperdiciado por el vicio o el delito”, sostuvo Brayan Brand, un joven de 20 años beneficiario de una beca para estudiar en la Universidad Santiago de Cali, al agradecer y reconocer el impacto social del programa “Cali Sin Pandillas “.
Para lograr acuerdos de paz y la persuasión de los jóvenes que no tenían rumbo seguro, en la ladera como el en nor.-oriente de la ciudad, fue fundamental el papel desempeñado por oficiales y agentes, al mando del Coronel Carlos Julio Gaitán, orientador de la Policía Comunitaria en Cali, que incluso ha apadrinado a varios grupos, gracias a que combina su carrera como oficial de esta institución, con su profesión de veterinario, lo que le ha servido para impulsar la creación de granjas productivas en el Oriente de Cali.
Gobierno/ Yolián Fernando@gmail.com