“La calle era la única parte donde me respetaban”
Camilo, un joven de 16 años, estaba convencido de que la calle era la única opción hasta cuando escuchó a los educadores que fueron a su colegio con una invitación para conocer el centro de escucha del sector.
Hoy reconoce que asistiendo a los talleres ha aprendido a solucionar conflictos dialogando, enfrentando a sus contradictores hasta llegar a algún acuerdo. “Yo he cambiado demasiado desde que llegué al Centro de Escucha. No me importaba meterme a un barrio caliente con malas amistades; pero eso no trae nada bueno, uno termina en drogas, robando o en la prostitución, muchos amigos míos están en la cárcel”, señala el joven.
Los Centros de Escucha corresponden al proyecto Acciones Afirmativas de Inclusión y Convivencia para Jóvenes en Situación de Conflicto, adelantado por la Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Bienestar Social, para atender a jóvenes en situación de riesgo por su vinculación a grupos delictivos, adicción y consumo de sustancias psicoactivas, violencia familiar y comunitaria, depresión y pérdida de valor hacia la vida, entre otras causas.
Mariluz Zuluaga, secretaria de Bienestar Social explica que “los jóvenes llegan a esta opción referidos por instituciones educativas, educadores de la calle, padre, madre o parientes cansados del ´problema´; otros se acercan por iniciativa propia influenciados por la soledad, la desesperación o la simple curiosidad”.
Agrega la funcionaria que “allí son atendidos por un psicólogo o trabajador social que se dedica a escucharles, a establecer vínculos de confianza, caracterizar su situación particular y proponer un proceso con sesiones de terapia psicosocial, orientación a la familia, sensibilización sobre consumo de drogas y formación artístico-cultural; así van recuperando sus derechos y la conciencia de sus deberes para construir un plan de vida.”
Los centros de escucha son espacios creados en el Distrito de Aguablanca: Comuna 13, El Vergel; Comuna 14, Alfonso Bonilla Aragón y Comuna 15, Comuneros; la atención se presta de lunes a viernes desde las 8:30am hasta las 9:00 de la noche y los sábados, entre las 8:30 de la mañana y las 12 del día; a estos se sumarán los de Potrero Grande y Siloé, actualmente en etapa de formación.
“Fui al Centro de Escucha con un parche de manes que estaba organizando un grupo para vender postres y yogures, no queríamos seguir robando, ni haciendo daño; nos dimos cuenta de que la Alcaldía nos iba a apoyar y eso nos estimula a seguir adelante por la buena”, concluye Camilo.
Rocío Erazo.