Espacio para la comunidad en situación de sordera abre la Alcaldía de Cali
El gobierno del médico Jorge Iván Ospina, a través de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Bienestar Social, que orienta Mariluz Zuluaga, impulsa así otro espacio de inclusión para que estos ciudadanos tengan acceso a información, fortalezcan su desarrollo integral y mejoren sus condiciones de vida.
“Nuestro objetivo es aliviar las necesidades de la población en situación de discapacidad implementando la inclusión social de todos los grupos poblacionales en los procesos de participación ciudadana”, señaló Mariluz Zuluaga.
El servicio de intérprete se presta en la Oficina de Atención a la Discapacidad, ubicada en el primer piso del CAM; Gómez está encargado de traducir la información que se produzca en la Alcaldía de Cali y sea de interés para la comunidad sorda.
Importancia de la Lengua de Señas
En Colombia, según el último censo poblacional, cerca del 17% de habitantes padece sordera; en Cali la cifra puede superar las 1.300 personas; la situación dificulta sus procesos de autonomía e independencia y su participación social.
Para la Secretaria de Bienestar Social, “entender y comprender esta población favorece el cambio de actitud de quienes oyen; facilita la interacción social y, por consiguiente, el ejercicio de derechos y deberes.”
José Lizardo Gómez explica que la Lengua de Señas es un idioma viso-gestual, no utiliza la voz porque utiliza cuerpo, gestos, manos, espacio y se recibe a través de la vista; aclara que en estos casos, la capacidad para el lenguaje existe y es posible captar información por otros sentidos.
Hay diferentes lenguas de señas, dialectos y variaciones individuales, incluso dentro del mismo país, se utilizan términos y expresiones según la educación, la influencia cultural y las costumbres de cada región; es curioso por ejemplo, que no existan adjetivos y se califique mediante los gestos. En Colombia, la Lengua de Señas se conoce como L.S.C. posee su vocabulario y un sistema normativo lingüístico propio.
Afirma Gómez que este sistema beneficia el acceso a la educación y como símbolo de identidad genera sentido de pertenencia, individualidad, independencia y seguridad; además, brinda oportunidades de productividad en empresas que adelantan iniciativas de trabajo para esta población.
Aprendizaje y comprensión
Para aprender y comprender esta lengua se requiere atención, percepción y memoria visuales y, en el caso de los interpretes, buena memoria auditiva; es necesario saber que los significados dependen de la pronunciación, entonación y acento, la expresión del rostro, la postura del cuerpo, el manejo del espacio, la forma, orientación y configuración de las manos para hacer las señas, entre otros aspectos.
Implementar el uso de la Lengua de Señas no es fácil porque no hay diccionarios, es poca la capacitación, falta contacto entre los niños sordos y las personas adultas sordas y a veces las instituciones educativas la asimilan a una limitación mental.
En el caso del profesor Gómez, en su trabajo cotidiano el contacto con personas sordas le permitió ir conociendo y aumentando su vocabulario de señas hasta llegar a comunicarse en forma fluida. “Hoy son 10 años de experiencia en el manejo de una lengua viva, que cambia, se transforma y enriquece”, afirma.
Esta Lengua es dinámica, permanentemente se investiga el significado lingüístico de diferentes expresiones que nacen al interior de las comunidades sordas y generan nuevas señas y nuevas posibilidades de expresión; ese trabajo lo realizan entidades como la Federación Nacional de Sordos, FENASCOL, el Instituto Nacional de Sordos, INSOR, igual hacen instituciones caleñas como ASORVAL.
ESTA INFORMACIÓN HACE PARTE DE NUESTRA RENDICIÓN PERMANENTE DE CUENTAS