Conozca cómo los habitantes del barrio Obrero lideran la transformación de su propio territorio y lo pintan de esperanza
Habitantes del Barrio Obrero participan activamente en las jornadas de formación de Más Vida Obrero, una iniciativa que les entrega herramientas para transformar con sus propias manos las fachadas, murales y espacios que hacen parte de la historia cultural de Cali.
- El proyecto de embellecimiento Más Vida Obrero está formando a los habitantes para que sean protagonistas de la renovación de sus fachadas, murales y espacios colectivos.
- Gracias a una alianza entre la EDRU, Fundación Pintuco, Fundación Santo Domingo y la Secretaría de Cultura de Cali, la comunidad adquiere conocimientos técnicos que permanecerán como patrimonio para el barrio y sus familias.
- Los participantes aprenden a preparar superficies, calcular materiales, diferenciar pinturas para interiores y exteriores y ejecutar procesos de pintura que mejoran la imagen urbana y fortalecen el sentido de pertenencia.
Santiago de Cali, 2 de junio de 2026
A medida que las fachadas del barrio Obrero comienzan a cambiar de color, la transformación más importante ocurre en sus habitantes, quienes están aprendiendo a forjar el futuro de su territorio con sus propias manos.
A través del proyecto Más Vida Obrero, la Empresa de Desarrollo Urbano y Renovación Urbana, EDRU, las fundaciones Pintuco y Santo Domingo y la Secretaría de Cultura de Cali desarrollan un programa de capacitación que convierte a los habitantes en protagonistas directos del mejoramiento de su entorno.
La iniciativa busca fortalecer la apropiación del espacio público, recuperar la imagen urbana del sector y consolidar una comunidad más preparada para cuidar y preservar los cambios que llegan al barrio.
Durante las jornadas, vecinos de diferentes edades reciben formación práctica en acabados arquitectónicos.
Aprenden a identificar superficies, preparar paredes, seleccionar los productos adecuados para interiores y exteriores, calcular cantidades de materiales y aplicar correctamente la pintura en fachadas y murales.
Para muchos participantes, el aprendizaje representa una oportunidad de adquirir conocimientos útiles para sus hogares, generar nuevas capacidades y aportar directamente al embellecimiento de uno de los sectores más emblemáticos de la ciudad.
“Estamos realizando un programa de capacitaciones sobre acabados arquitectónicos que permite a la comunidad conocer cada etapa del proceso, desde la preparación de las superficies hasta la aplicación final de los productos”, explicó Paola Muñoz, asesora técnica de la Fundación Pintuco.
La comunidad destaca que estas jornadas van mucho más allá de una intervención física. Se convierten en espacios de encuentro donde los habitantes fortalecen la identidad barrial y construyen colectivamente una visión compartida de futuro.
Carlos Alberto Lozano Jiménez, representante de la Junta de Acción Comunal del sector, resaltó que los participantes están aprendiendo herramientas que podrán aplicar de manera permanente en sus viviendas y espacios comunitarios.
“Las personas están adquiriendo conocimientos para medir áreas, calcular cantidades de pintura, preparar superficies y desarrollar trabajos tanto en interiores como en exteriores. Son aprendizajes que quedan para la comunidad y que contribuyen al progreso del barrio”, señaló.
Desde la EDRU, entidad encargada de liderar procesos de renovación urbana en Cali, se destaca que el éxito de las transformaciones urbanas depende de la participación activa de la ciudadanía.
“Lo que estamos viviendo en el barrio Obrero demuestra que la renovación urbana tiene mayor impacto cuando la comunidad hace parte de cada decisión y de cada intervención”, afirmó María Alexandra Pacheco, gerente general de la EDRU.
La funcionaria resaltó que sean los propios habitantes quienes están pintando fachadas y recuperando espacios. “Están fortaleciendo la memoria colectiva de un sector que ha sido fundamental para la historia cultural de Cali”, agregó.
La apuesta de Más Vida Obrero refleja una visión de ciudad donde las obras se construyen junto a la gente y donde cada transformación física deja también capacidades, conocimiento y oportunidades para las comunidades.
En el barrio Obrero, la renovación no se mide únicamente en metros de fachada recuperada, se refleja también en vecinos que aprenden, participan y se convierten en guardianes de los cambios que hoy están escribiendo una nueva página para este tradicional sector caleño.
Ximena Romero Camargo
Comunicaciones EDRU