De una clínica a la meta: pareja puertorriqueña celebra la vida corriendo en la Maratón de Cali
La pareja, originaria de Puerto Rico y residente en Miami, corrió los 15K en su primera visita a la ciudad.
Más que una carrera, su participación simbolizó una victoria personal y un nuevo comienzo lleno de esperanza.
Santiago de Cali, 03 de mayo de 2026
Entre miles de pasos que este domingo recorrieron las calles de la ciudad, hay historias que no se miden en kilómetros. En la Maratón de Cali 2026, una de ellas fue la de Juan Carlos Citrón, un puertorriqueño que hace apenas un año libraba una de las carreras más difíciles de su vida: la de seguir viviendo.
En 2025, su historia transcurría entre paredes blancas y diagnósticos inciertos. Un cáncer lo obligó a detenerse, a replantearlo todo, a resistir. Hoy, diez meses después de haber superado la enfermedad, el escenario es otro: el asfalto caleño, el murmullo de la multitud y la compañía de su esposa, Elizabeth Sierra, con quien decidió transformar la meta en celebración.
Llegaron desde Miami, pero con el corazón puesto en Puerto Rico. Era su primera vez en Cali y no fue casualidad. Eligieron la Maratón, eligieron la ciudad y eligieron este momento para marcar un nuevo comienzo, rodeados de miles de corredores que, sin saberlo, también fueron testigos de su historia.
Corrieron los 15K, aunque la distancia terminó siendo lo menos importante. Cada paso tenía el peso de lo vivido, cada zancada era una forma de agradecer. No corrían contra el reloj, corrían por la vida.
“Decidimos que la oportunidad que Dios nos dio para estar aquí la hemos apreciado. Definitivamente es un lugar para volver y disfrutar otra vez. Podemos decir que regresaremos a Cali”, dice Juan Carlos, con la certeza de quien entiende el valor de una segunda oportunidad.
Elizabeth, a su lado, también convirtió la carrera en un reto personal. Era su primera vez en los 15 kilómetros, pero no dudó. “Dije que me tenía que retar. Si me reté con este hombre al estar en el hospital tanto tiempo, me voy a retar para poder correr y decir: lo logramos”, cuenta. Y entre risas, añade que Cali también les dejó otro tipo de huellas: “Hemos disfrutado y comido muchísimo acá”.
En medio de la fiesta, los aplausos y la energía de la ciudad, Juan Carlos y Elizabeth cruzaron la meta. No solo la de la carrera, sino la de una historia que hoy se cuenta con alivio, con orgullo y con esperanza. Porque en Cali, entre miles de atletas, también corren las victorias que no siempre se ven, pero que lo significan todo.
Fernando Andrés Quintero
Cámara: Alexis Ocampo
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Alcaldía de Santiago de Cali