Articulan operativos de control para mitigar alteraciones en el comportamiento de la fauna silvestre
- La disposición irregular de alimentos y residuos orgánicos está atrayendo especies como la pigua y la zarigüeya a entornos urbanos, alterando sus ciclos naturales y provocando conflictos con la ciudadanía.
- Autoridades ambientales alertan que la acumulación de desechos en espacios públicos y en jardines, facilita la proliferación del caracol gigante africano, especie invasora que puede generar un posible riesgo en la salud pública y la biodiversidad local.
Santiago de Cali, 19 de marzo de 2026
Con la implementación de operativos especiales de control al manejo y disposición inadecuada de residuos en corredores gastronómicos y otras zonas de Cali, se busca mitigar el impacto negativo que esta práctica está generando en los ecosistemas urbanos y la fauna nativa de la ciudad.
A través de los grupos de Gestión Integral de Residuos Sólidos y Gestión de Fauna Silvestre, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) ha identificado que la práctica de dejar alimento para animales domésticos en la vía pública y el abandono de desechos orgánicos cerca de restaurantes y carnicerías, está modificando la dieta de especies silvestres.
Aves como la pigua (Daptrius chimachima) y mamíferos como la zarigüeya (Didelphis marsupialis), han comenzado a abandonar sus hábitos de caza y recolección natural de frutos, para agruparse en zonas residenciales, lo que además incrementa el reporte y riesgos de incidentes con estas especies.
“Cuando un ciudadano deja comida en la calle o hay un mal manejo de los residuos, sin darse cuenta se altera el equilibrio de la fauna silvestre. Esta práctica hace que los animales pierdan sus hábitos naturales de búsqueda de alimento y dependan, cada vez más, de los residuos o de la comida disponible en las zonas urbanas. Además, el consumo de alimentos procesados puede afectar su salud y favorecer el aumento de poblaciones de algunas especies oportunistas, lo que termina generando conflictos con la ciudadanía”, explicó Camilo Espinosa biólogo del grupo de Fauna Silvestre.
Los operativos también ponen el foco en el control del caracol gigante africano (Lissachatina fulica), especie invasora que encuentra en la acumulación de material vegetal; el mal manejo de las excretas de animales de compañía; la acumulación de escombros y de desperdicios orgánicos, un ambiente de humedad ideal para su reproducción acelerada.
La presencia de esta especie invasora no solo impacta negativamente en el ecosistema al desplazar a los caracoles nativos, sino que representa un riesgo a la salud debido a los parásitos que hospeda, que pueden afectar a personas y animales de compañía si no se manipulan con los protocolos de bioseguridad, ampliamente difundidos y explicados por las autoridades ambientales locales, regionales y nacionales.
Para subrayar
| El Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana establece sanciones para quienes realicen un manejo y/o disposición inadecuada de los residuos.
| Las acciones de control ya han generado comparendos, como el impuesto por Policía Ambiental la semana anterior a un establecimiento en inmediaciones de la Plazoleta Jairo Varela, así como la elaboración de actas de visita inicial por parte del Dagma.
| Operativos y visitas continuarán realizándose de forma aleatoria en diferentes comunas de la ciudad, priorizando las zonas colindantes con cerros, humedales, bosques urbanos, parques y áreas de conservación, donde la interacción entre humanos y fauna es más frecuente.
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