Cine, radio y comunidad: crear desde lo colectivo
- Diana Coryat, cineasta y radialista, fue la invitada a Takeshima Podcast, donde habló sobre el poder del audiovisual como herramienta de transformación, memoria y creación colectiva.
Santiago de Cali, 15 de Julio del 2025
Diana Coryat, radialista, cineasta y educadora, fue la invitada al más reciente episodio de Takeshima Podcast, un espacio audiovisual creado por Estudios de Grabación Takeshima. Su voz, cargada de experiencia y convicción, reveló más de tres décadas de trabajo con comunidades en Estados Unidos y América Latina, donde el cine y la radio se convierten en herramientas de emancipación.
Coryat, formada en NYU (New York University), no tardó en distanciarse del cine industrial y volcar su pasión hacia el documental y el cine comunitario. “De verdad nunca me interesaba el cine industrial de Hollywood. Entonces, ¿por qué fui a la escuela de cine, no? NYU, súper caro también y yo no tenía plata. Yo me enamoré del documental”, contó durante la entrevista.
Allí conoció al pionero George Stoney, a quien se refiere como su mentor y una figura clave en su comprensión del acceso libre a los medios y el poder del audiovisual como puente entre culturas. Desde entonces, fundó una escuela de cine para jóvenes inmigrantes, refugiados, mujeres y personas queer y trans en Nueva York, apostando siempre por la participación directa y creativa de quienes históricamente han sido marginados.
Narrar(se) para sanar
El uso de herramientas audiovisuales para contar historias propias, no solo busca amplificar voces invisibilizadas, sino también propiciar procesos de sanación y transformación personal. “Una chica refugiada de Albania me dijo: ‘Mire, yo solo me sentía como un huésped en este país hasta que hice mi primera película. Ahora me adueño de esta ciudad, porque ya he trabajado aquí, en algo que me apasiona’”.
Para Coryat, el momento de mayor transformación en estos procesos no ocurre únicamente frente a la cámara o durante la edición, sino ante la audiencia: “El minuto que la joven o el joven se para, especialmente un joven que ha sido criminalizado, marginalizado, hasta en su propio barrio a veces, se para enfrente de una comunidad, ahí están sus mamás, papás, abuelos, abuelas, primas, primos, maestras, y ellos reconfiguran su manera de ver a ese joven. Pensé que era un criminal por ahí o algo así”.
Esa reconfiguración —dice— ocurre primero en el entorno inmediato y luego, con el tiempo, puede permear comunidades más amplias.
Crear en colectivo: tensiones, aprendizajes y potencia
Uno de los pilares del trabajo de Diana Coryat es la co-creación. Influenciada por la educación popular, concibe el cine comunitario como un proceso horizontal donde el conocimiento y las historias se construyen en conjunto. “La colectividad es muy importante, y lo que aprendí de mis jóvenes con quien trabajaba, cuando yo les preguntaba lo mismo, decían: ‘yo nunca trabajaba en colectivo’. Es la sociedad gringa, estoy hablando de Nueva York... muy individualista”.
Este enfoque, aunque desafiante, da lugar a piezas profundamente significativas. “Es muy difícil, pero también se complace mucho después de ver el producto. No puedes hablar de cine de autor. Más bien, cine de autoras, actores”, afirma con convicción.
En Ecuador, donde reside desde hace más de una década, impulsa el laboratorio itinerante Ojos de Mía, que busca fortalecer la creación audiovisual feminista en comunidades rurales y diversas. Allí las mujeres pueden contar sus historias lejos del ruido patriarcal, desde la confianza y el acompañamiento espiritual cuando es necesario. “Cuando las mujeres están juntas, brotan temas que no se revelan en un proceso mixto”, explicó.
Cuerpo, territorio y representación
El cuerpo y el territorio son dos conceptos que atraviesan su cine comunitario feminista. Diana insiste en la importancia de representar(se) desde la propia experiencia, sin imponer discursos hegemónicos: “Tenemos talleres que apelan a la imaginación... hablamos mucho de representación y autorepresentación y hacemos ejercicios también”.
Además, destaca el rol de las mujeres en la defensa de los territorios: “Si tú estás cuidando a tu familia, y yo fui a una comunidad en la Amazonía, las mujeres dijeron: ‘mira, nosotros cuando muere un animal, o digamos, si matan un pollo para comer, y ven que adentro de sus tripas ya son negras... ya hay un cáncer, porque está contaminada por el petróleo’”.
Un podcast para escuchar con el corazón abierto
Con este episodio, Takeshima Podcast se consolida como un espacio comprometido con las voces que transforman y con la escucha como acto político. En tiempos donde los medios digitales parecen dominar los discursos, Diana Coryat nos recuerda que el sonido, la palabra y la imagen pueden ser territorios donde se tejen vínculos, memorias y futuros posibles.
“Sí creo que todo el mundo tenga voz, que tienen lo que son voces invisibilizadas. Sí, total”, afirma. Y eso, precisamente, es lo que nos invita a hacer: escuchar, imaginar, crear y transformar.
No te pierdas el capítulo completo de Diana Coryat en YouTube.
Comunicaciones Estudios Takeshima