Juanita Jiménez le canta a la memoria desde Takesuena 2025
- Ella fue una de las artistas seleccionadas en la convocatoria Takesuena 2025, impulsada por los Estudios Takeshima.
Santiago de Cali, 21 de Junio del 2025
En un mundo sonoro donde predominan los beats acelerados y las fusiones explosivas, la propuesta de Juanita Jiménez brilla por su profundidad y sutileza. Esta ingeniera de sonido, docente y cantautora caleña fue una de las artistas seleccionadas en la convocatoria Takesuena 2025, una iniciativa de los Estudios Takeshima que impulsa las nuevas voces del panorama musical local.
La música ha acompañado a Juanita desde siempre. Criada en un hogar donde su hermana tocaba el violín y su abuela el piano, creció entre melodías y libros, formando una sensibilidad artística que se manifiesta en cada letra y acorde. Aunque de niña ya escuchaba los elogios de su familia, fue con los años —entre la práctica, el estudio y los escenarios— que descubrió el verdadero poder de su voz.
Su primer EP fue una oda al realismo mágico. Composiciones narradas desde objetos y personajes que, como en los cuentos de Gabo, guardan secretos, heridas y amores. Una máquina de escribir antigua, una casa abandonada, una gitana andaluza: todos se convirtieron en portavoces de emociones universales. Pero su búsqueda no se detiene. En el proyecto que grabó en Takesuena, Juanita da un giro introspectivo e histórico.
La canción que compuso para esta convocatoria nació a partir de la lectura del libro Mujeres, sabores y cocina del Centro de Memoria Histórica de Colombia. En él encontró testimonios de mujeres que, tras experiencias traumáticas del conflicto armado, encontraron en la cocina un lugar de encuentro, sanación y resistencia. Esa mezcla de dolor y ternura la llevó a crear una pieza musical profunda, cargada de memoria y esperanza que la hicieron ser una de las seleccionadas de Takesuena. Junto a los músicos Mateo Rojas y Omar Cárdenas, Juanita tejió los arreglos que hoy dan vida a esa canción.
Takesuena, una plataforma de talentos emergentes de Cali
“Este no es un tema nuevo, ya lo venía trabajando, pero Takesuena fue el impulso para terminarlo y grabarlo como lo soñé”, cuenta. Para ella, hacer música no es solo una vocación, es también una herramienta para transformar realidades. Por eso, sueña con llevar esta canción a espacios educativos, donde pueda abrir diálogos y sembrar inspiración.
En una ciudad vibrante como Cali, donde la salsa es reina, Juanita representa otra cara de la diversidad: la calma, la introspección y la poesía. Su música no pretende gritar, sino abrazar, y en esa serenidad radica su poder.
No te pierdas el capítulo completo de Juanita Jiménez en YouTube.
Comunicaciones Estudios Takeshima