Biodiversidad al plato
- En evento realizado dentro de la Agenda Académica de la COP16, expertos alertaron sobre la necesidad de fortalecer los sistemas alimentarios alternativos basados en la agroecología, la agricultura familiar y comunitaria para la protección de la salud de las personas y la salud del planeta.
Santiago de Cali, Colombia, 30 de octubre de 2024
Los investigadores que comparten sus conocimientos ambientales con los caleños, la comunidad internacional y visitantes de la ciudad que asisten a los eventos de la agenda académica de la COP16 -el evento ecológico más importante del planeta- pusieron hoy el tema de la biodiversidad directamente en el plato de los ciudadanos.
Sí, según explicaron los expertos, llevar la biodiversidad a la mesa se trata de consumir una variedad de alimentos que provienen de diversas especies que se encuentran en nuestro entorno y de esta manera ayudar a la conservación de las especies nativas y al desarrollo natural de los ecosistemas.
Durante el panel ‘De la biodiversidad al plato: alimentación sostenible y adaptación climática para la salud pública’, -organizado por la Universidad Icesi- estudiantes, profesores y miembros de la comunidad intercambiaron ideas en torno al consumo de alimentos que provienen de diferentes especies y ecosistemas para promover la conservación de la biodiversidad.
En este sentido, se explicó que unas buenas prácticas agropecuarias y alimenticias no solo beneficia nuestra salud al proporcionar una dieta equilibrada y rica en nutrientes, sino que también apoya la sostenibilidad ambiental al reducir la presión sobre monocultivos y el estímulo de la producción agrícola diversificada.
Con una dieta variada de productos locales también ayudamos al planeta
Para el investigador Jesús David Martínez Salgado, de la Alliance of Biodiversity Internacional and CIAT, “lo primero que podemos hacer como ciudadanos es consumir alimentos variados. Es diversificar la dieta, ir al mercado y comprar diversas cosas y no solo enfrascarse en los productos a base de maíz o de trigo. También es importante saber de dónde vienen los productos que consumimos y de esta manera saber si vienen de una agricultura orgánica o regenerativa. Es entender un poco que hay detrás de lo que nos estamos comiendo porque en la mayoría de la agricultura, como se desarrolla hoy en día, de forma extensiva, se usan muchos pesticidas que impactan nuestra salud y la biodiversidad”.
Adicionalmente, explicó que “el cambio climático ha estado afectando la alimentación y esto ha sido principalmente por la pérdida de biodiversidad como consecuencia de temas como la ampliación de las fronteras agrícolas, es decir, la destrucción de los ecosistemas naturales para la producción de monocultivos a gran escala. Esto sumado a los malos hábitos de consumo ya que actualmente el 75 por ciento de la humanidad se alimenta con cinco especies en general cuando tenemos una variedad de más de tres mil alimentos que podemos consumir”.
“Tenemos en el mundo una población creciente y lo que se espera es que para el 2050 tengamos que alimentar un 70 por ciento más de la población con las mismas áreas. Esto dentro del gran problema del cambio climático y la escasez del recurso hídrico. La temperatura está cambiando más rápido de lo que las especies se están adaptando y también se está generando lo que llamamos la migración climática, que hace que las regiones pierdan sus cuidadores naturales y la mano de obra de producción de alimentos propios de los ecosistemas”, agregó.
Sistemas de producción agrícola determinan la biodiversidad
Elisa María Cadena Gaona, investigadora asociada del Centro de Estudios en Protección Social y Economía de la Salud – PROESA-, hizo un llamado para que los gobiernos y los ciudadanos “tengan en cuenta que estamos haciendo un llamado para que los gobiernos y los ciudadanos “tengan en cuenta que estamos haciendo un llamado para el análisis de este tema clave que vincula la biodiversidad con lo que estamos consumiendo, sus afectaciones sobre la salud humana y con la salud del planeta”.
En este mismo sentido, María del Pilar Zea León, directora del Departamento de Alimentación y Nutrición de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, recalcó que “para que haya diversidad en el plato primero tiene que haber diversidad de semillas, diversidad de diferentes plantas, de especies para que esto se traslade a una diversidad culinaria que tiene unos valores agregados en términos del patrimonio de la tradición de los sabores culinarios y esa diversidad de alimentos y preparaciones se traduce en un mejor nutrición de las personas pero esto solo es posible si hay unas condiciones de protección, conservación y restauración del suelo. Nuestras semillas son el inicio de todos esos alimentos que luego van al plato para ofrecernos una mejor nutrición”.
“Lo anterior se conecta de manera directa con todo el aspecto climático y todo el tema ambiental y como son alimentos de vida tienen que ver con nuestra salud. El sistema de producción determina que se pueda dar esa biodiversidad porque algo particular en todas las semillas es su formación genética que tradicionalmente tienen una información que puede ser modificada si hay un interés económico detrás de esos modelos de producción extractivos que han agotado los recursos y debemos fortalecer más los sistemas alimentarios alternativos basados en la agroecología, la agricultura familiar y comunitaria para la protección de los recursos naturales”, agregó Zea León.
Salud, biodiversidad y calidad de vida
Entre tanto, en el evento ‘Encuentro de saberes de ciencias de la salud, biodiversidad y calidad de vida’, realizado en la Universidad Libre de Cali, los expertos destacaron la importancia del debate en torno a la salud y alimentación frente a la biodiversidad y desarrollo sostenible.
En el debate se explicó que en un mundo cada vez más interconectado, la interrelación entre nuestras prácticas alimentarias, la salud pública y la conservación de la biodiversidad se vuelve fundamental y resaltaron cómo nuestras elecciones alimenticias impactan no solo nuestra salud, sino también el equilibrio de los ecosistemas que sustentan nuestras vidas.
El evento permitió explorar enfoques innovadores y sostenibles para abordar los desafíos actuales en la alimentación y la salud, en el contexto de la conservación de la biodiversidad.
“Como médico y ginecóloga tengo la certeza que la biodiversidad es el cimiento de una alimentación saludable. Nos proporciona una variedad de nutrientes esenciales que no sólo se pueden encontrar en ecosistemas diversos y bien equilibrados. En un entorno donde la biodiversidad es respetada, los alimentos son más nutritivos y menos dependientes de aditivos y químicos que, a largo plazo, afectan tanto nuestra salud como al entorno natural”, dijo Diana Milena Martínez Buitrago, rectora de la Universidad Libre de Cali.
Por su parte, el director para las Américas de la Oficina de Asuntos Mundiales del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, Nelson Arboleda, destacó la necesidad de profundizar los estudios en torno a la relación entre salud, alimentación y su relación con la biodiversidad y la sostenibilidad.
“En el Departamento de Salud de Estados Unidos creamos la oficina de Cambio Climático y la Equidad en Salud para enfocarnos en los impactos del cambio climático en la salud y garantizar que las poblaciones vulnerables puedan acceder a recursos o apoyos necesarios para adaptarse a las cambiantes condiciones ambientales actuales”, explicó Arboleda.
El turismo como apuesta de conservación
De otro lado, en el evento ‘Innovación y transformación. El turismo como apuesta de conservación de la biodiversidad del planeta’, organizado por Parques Nacionales de Colombia y realizado en la Universidad Javeriana de Cali, los investigadores abordaron el tema de las áreas protegidas del mundo, la gobernanza para la sostenibilidad turística, con especial énfasis en la sostenibilidad económica, todos estos temas enmarcados en el aporte que las áreas protegidas hacen a la conservación del planeta.
En torno a este tema, el subdirector de Sostenibilidad y Negocios Ambientales de Parques Nacionales Naturales de Colombia, Jorge Alonso Cano Restrepo, indicó que “el turismo tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas. Queremos tener en Colombia 51 millones de guardaparques voluntarios. Que todos los colombianos que nos visitan, aprecien la biodiversidad y la vida”.
Este mensaje fue reforzado por Verónica Loaiza Pereira, coordinadora de Gestión de Turismo Sostenible del Parque Nacional Braulio Carrillo, quien advirtió que aunque hay que seguir trabajando en este tema “el turismo sostenible se ha convertido en un instrumento de vinculación de las comunidades locales con la conservación de la biodiversidad”.
Comunicaciones COP