Cali hace un llamado a nivel Nacional por la magnitud de la pobreza en la ciudad
En Cali, 80.000 personas no saben leer ni escribir, 269.000 viven en condiciones de hacinamiento crítico, 268.000 enfrentan largos períodos de desempleo y 228.000 experimentan carencias en múltiples dimensiones. Además hay 150.000 mujeres cabeza de hogar sisbenizadas y 57.000 jóvenes que ni estudian ni trabajan.
Estas cifras provienen de análisis realizados por la Coopération Internationale verter le Développement et la Solidarité, - Cidse, organización paraguas para agencias católicas de desarrollo de Europa y América del Norte, junto a la Fundación de la Universidad del Valle, basados en la información registrada en la base de datos Sisbén, que ascendía a 1’029.000 personas en mayo de 2023.
Las dieron durante el primer Foro Internacional ‘Estrategias para combatir la pobreza’, por lo que el Departamento Administrativo de Planeación de la Alcaldía de Santiago de Cali, bajo la dirección de Jenny Viviana Montaño Hernández, emitió un llamado al gobierno nacional y a la sociedad caleña para abordar la pobreza como un problema estructural que requiere la participación a nivel nacional.
Es destacable que en Cali, más de 600.000 personas, entre pobres extremos y moderados, enfrentan altas dificultades para satisfacer sus necesidades básicas y asegurar su bienestar diario. A pesar de los esfuerzos significativos de la Alcaldía para abordar la vulnerabilidad de la población, la ciudad carece de los recursos económicos e institucionales necesarios para garantizar el bienestar de la población empobrecida y desplazada que ha llegado en los últimos años.
Aunque se han realizado inversiones considerables para apoyar a los hogares más necesitados, se hace evidente la necesidad de que el gobierno nacional intervenga con políticas específicas y estrategias regionales complementarias. La realidad social de Cali no puede comprenderse únicamente desde una perspectiva local, dado el continuo y sistemático desplazamiento de población desde regiones cercanas.
Víctor Andrés Sandoval, subdirector de Desarrollo Integral, recuerda el estallido social como un evento que requirió respuestas inmediatas. A partir de ese momento, se adaptaron programas para abordar las necesidades más urgentes de la población, como el programa ‘Todas y Todos a Estudiar’, que beneficia a 7.000 jóvenes, la ampliación de los comedores comunitarios y el apoyo a emprendimientos.
Durante este evento, se contó con la participación de representantes del gobierno nacional, el Departamento Nacional de Planeación, diversos organismos de la Alcaldía, instituciones y organizaciones sociales y comunitarias. Además, se presentaron ponencias internacionales que abordaron temas como la relación entre pobreza y corrupción y experiencias exitosas en Brasil para mejorar la calidad de vida de la población.
Además, se destacó la entrega a la comunidad de la herramienta de información ‘SisbendataCali’ por parte de la alcaldía de Santiago de Cali, a través de su Departamento Administrativo de Planeación. Esta herramienta proporciona indicadores sociales a nivel barrial y se alienta a su uso por parte de las Juntas de Acción Local (JAL) y las Juntas de Acción Comunal (JAC) en los procesos de planificación. Se prevé una capacitación para su utilización, ya que estas cifras pueden ser fundamentales en el desarrollo de políticas económicas y sociales efectivas.
Bibiana Taboada, miembro de la Junta Directiva del Banco de la República, revisó la evolución de los programas sociales en Colombia hasta el año 2022 y destacó cómo contribuyeron al aumento de la asistencia escolar y la reducción del embarazo adolescente.
Germán Briceño, subdirector de Promoción Social y Calidad de Vida del Departamento Nacional de Planeación, presentó una línea de tiempo de las herramientas de focalización de beneficiarios de programas sociales en Colombia, concluyendo con la próxima implementación del Nuevo Registro Social de Hogares.
Finalmente, John Edward Hernández, docente de la Universidad de Manizales, abordó las ‘trampas de pobreza’ que perpetúan esta condición, como el conflicto armado, el acceso limitado a la educación, la salud y el embarazo adolescente.
Este evento destacó la importancia de abordar la pobreza como un problema estructural que requiere la colaboración a nivel nacional y regional, así como el uso de datos precisos para informar políticas efectivas.
Carolina Restrepo Lenis.