Cali: casi la mitad de la población de la ciudad es potencial beneficiario de los programas sociales
En el marco del desarrollo de la operación del Sisbén, la Alcaldía de Santiago de Cali, a través del Departamento Administrativo de Planeación, en alianza con su entidad operadora la Fundación de la Universidad del Valle, realiza anualmente un proceso de investigación de las cifras que arroja la base de datos, las cuales aportan una valiosa información al conocimiento de las condiciones de vida y las capacidades de generación de ingresos de los hogares empobrecidos y vulnerables de la ciudad.
En este sentido, Víctor Andrés Sandoval Subdirector de Desarrollo Integral Administrador del Sisbén, a partir de los estudios que viene adelantando con la asesoría del equipo de trabajo del CIDSE (Centro de Investigaciones Socio económicas) de la Universidad del Valle, menciona que el 45,1% de la población de Cali, es decir, 1.029.306 personas aparecen registrados en la base de los beneficiarios potenciales de los programas sociales del gobierno nacional.
De acuerdo con las cifras aportadas del total de registros con corte a mayo de 2023, una cifra relativamente alta de 231.637 personas se clasifican como pobres extremos con serias dificultades para la consecución de los ingresos mínimos necesarios para mantener condiciones adecuadas y 382.996 personas como pobres moderados que aunque pueden contar con ingresos superiores a las líneas de indigencia, afrontan situaciones adversas que resultan altamente sensibles a las condiciones actuales de la economía ca leña.
Valga anotar que, si se tienen en cuenta las privaciones que afrontan las familias en un conjunto de características como el hacinamiento, la asistencia escolar, la duración del desempleo, la situación de informalidad, entre otras características, se puede afirmar que 228.211 personas se encuentran en situación de pobreza multidimensional (22,1% del total de registros).
Señala el doctor Marlon Gómez director Ejecutivo de la Fundación, como resultados relevantes, una cifra preocupante correspondiente al alto índice de dependencia juvenil en Cali que es del 49,9%, lo que significa que, de cada 100 personas en edades económicamente productivas, hay 49 en edades dependientes. El índice de dependencia de adultos mayores de 60 años llega a 9,1%.
La alfabetización de los potenciales beneficiarios de la ciudad de Cali es del 96%. La asistencia a algún centro u institución educativa es del 23,4%. La población registrada en el Sisbén en el 54,6% de los casos tiene como máximo logro educativo la secundaria, el 31,1% tiene como máximo logro la primaria, el 8,1% tiene como máximo logro la educación superior y el 4% no tiene ningún logro educativo. Los registros permiten apreciar que la participación en el mercado laboral es del 53,4% (53 personas de cada 100 de la población en edad de trabajar, trabajan o buscan empleo), la tasa de ocupación es del 31,2% y si consideramos solamente la población ‘sisbenizada’ se observa una tasa de desempleo de 41,5%, lo cual resulta muy preocupante y afecta en gran medida a las franjas jóvenes de la población que ni estudian ni trabajan (los denominados NINIS).
Un aspecto que vale la pena resaltar es la elevada cifra de madres cabezas de hogar registradas en SISBEN que asciende a 224 mil aproximadamente, las cuales se localizan predominantemente en las zonas más vulnerables del oriente y en las zonas de ladera de la ciudad.
“Las cifras e indicadores que se ponen a disposición del público en general, de los diseñadores de la política económica, los líderes comunitarios, ediles y de los académicos, buscan contribuir a la apropiación social del conocimiento como la vía efectiva para abordar con solvencia los desafíos sociales y económicos en la superación de la pobreza", señaló el director del estudio, el profesor Harvy Vivas, profesor e investigador de la Universidad del Valle quien también agregó que a partir de este año los resultados se pondrán a disposición del público a través de tableros interactivos y un boletín estadístico.
La desigual dotación de activos y recursos intangibles entre los hogares, así como las disparidades espaciales en la severidad de las condiciones adversas de las personas y familias (geografía de la pobreza) impiden, en un ciclo de retroalimentación constante, que las personas y hogares alcancen trayectorias de movilidad social exitosa, señaló la coordinadora de gestión del SISBEN, la Doctora Claudia María Peláez quien también invitó a los interesados a participar presencial o virtualmente en el Foro internacional sobre estrategias para combatir la pobreza que se llevará a cabo el 8 de septiembre con la participación de expertos.
Estas herramientas con las cifras e indicadores allí detallados llevan a pensar que los enormes retos que afronta la política pública exigen acciones efectivas inmediatas, concertadas y decididas para contrarrestar estas disparidades espaciales arraigadas y poder así crear entornos libres de pobreza extrema y multidimensional, que permitan a todos los miembros de la sociedad acceder a oportunidades significativas y contribuir plenamente a un desarrollo integral con justicia social.
Carolina Restrepo Lenis