El Pescador de Hombres deja corazones contentos en el barrio Obrero
Comida caliente y frutas hacen parte del menú que brinda el comedor itinerante que llegó al parque del barrio Obrero
El reloj asomaba las 11.35 de aquella mañana opaca cuando un pequeño automóvil Renault blanco de alguna edición de los 70, seguida de un motocarro, cruzaba a la derecha en la esquina de la iglesia del barrio Obrero en la carrera 10 con calle 23 para parquearse unos metros adelante.
Al frente, en la otra acera, decenas de caras contando un silencio, sufriendo sus viscisitudes, dirigieron sus ojos hacia los dos automotores… una mueca de alegría se dibujó en algunos de esos rostros taciturnos, cuando en un par de mesitas blancas, Henry Aristizábal Lago, conocido como pescador de hombres, comenzó a acomodar las porciones de almuerzo que él a través del programa ‘Corazón Contento’ de la Alcaldía de Cali con apoyo de la Arquidiócesis, prepara y entrega a los habitantes de calle en diversos sectores de la capital del Valle.
Al tener listo el menaje, este caleño de pelo cano, que ya cuenta con 58 años de edad, forma al grupo de comensales en una fila, pidiéndoles elevar en principio una plegaria al Altísimo en agradecimiento por el alimento a recibir.
Como si fuera la multiplicación de los panes y los peces, contenida en el Evangelio Cristiano, Henry junto a su amigo José Antonio López, quien también fuera habitante de calle fueron repartiendo los platos que contenían cada uno, lentejas, carne de cerdo con verduras, arroz, plátano, acompañado de una bebida fría y cuatro manzanas verdes, todo ello bajo la consigna de una ‘Cali unida por la vida y sin hambre’.
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“La felicidad como hombre y el gozo en Dios de servir, de dar y por una ‘Cali sin hambre’, porque tenemos la dicha y la bendición de repartir 300 y a veces mucho más almuerzos”, decía con una marcada expresión de alegría.
Los beneficiarios de este programa en esta jornada se fueron acomodando en las bancas y muros del bucólico parque a comer, quizás recordando una de las frases que Henry le expresó a algún transeúnte, “como bien se dice, lo único que uno se lleva es lo que da”.
En ese momento, una delgada mujer de cabello hirsuto y recogido, de piel cobriza, conocida como Andrea, detuvo su comer para decir al viento: “gracias a Dios que nos colaboran mucho a las personas habitantes de calle, que no tienen recursos, y gracias a la Alcaldía por darnos estos alimentos y a don Henry de la fundación Pescadores de Hombres, que también nos ha servido demasiado y nos dan esta comida nutritiva y hecha con mucho amor”.
A estas palabras casi jaculatorias, se sumó don Joaquín, un señor habitante de calle, de unos 75 años quien recalcó mirando al firmamento de aquella mañana gris, que amenazaba lluvia: “doy gracias por estos alimentos que nos están dando, lo que es una bendición para nosotros que no tenemos trabajo, siendo una comida muy bien hecha”.
Así como el Pescador de Hombres se mueve desde hace una veintena de años con su comedor comunitario itinerante, apoyado por la Alcaldía y la empresa privada, en Santiago de Cali funcionan otros 761 comedores del programa ‘Corazón Contento’, para alimentar diariamente a cerca de 85 mil personas.
Gustavo Sánchez