Presupuestos Participativos de Desarrollo Económico Distrital: historias de La Elvira
Más de 2000 personas serán beneficiadas con los proyectos de Presupuestos Participativos en Cali y sus corregimientos.
Las zonas rurales impulsan a Santiago de Cali, son pulmones que brindan oxígeno puro a la siempre activa Sultana del Valle. Son fuente fija de la seguridad alimentaria del Distrito, gracias al arduo trabajo del campesinado que día a día se esfuerza por surtir las plazas con lo mejor de nuestro campo.
Asimismo, tienen cada vez mejores ofertas de turismo, que el mágico territorio y los diversos emprendedores rurales se esmeran por ofrecer a caleños, caleñas y visitantes. Todo esto sumado a los rasgos culturales que nos identifican y al calor humano que siempre nos hace querer regresar tras cada visita a nuestros corregimientos.
Los 30 proyectos del Presupuesto Participativo (P.P.) de la Secretaría de Desarrollo Económico Distrital se encuentran en marcha y, con ellos, las ilusiones y aspiraciones de cientos de emprendedores rurales que buscan fortalecer y consagrar en el mercado sus unidades de negocio. De ellos hacen parte los emprendedores del corregimiento La Elvira, donde gente como doña Blanca Valencia y su hija Gabriela ven en el proyecto “una oportunidad para salir adelante”.
En su pequeña granja llamada ‘Gabi’, en honor a su hija de nueve años, doña Blanca vende huevos campesinos y de codorniz, además de gallinaza y matas. “Emprendí porque soy madre soltera; lo hice a base de trabajar independiente y para darle una buena enseñanza y educación a futuro a mi hija. Mi sueño es hacer más grande mi gallinero, ponerle una malla más gruesa y que tenga una capacidad para más gallinitas que hagan crecer mi negocio”, detalló.
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Los emprendimientos verdes también ocupan un lugar especial en la economía rural del corregimiento. Negocios como el de Edwin Hernández, con su Apiario, o el de José Freddy Pito, con su propuesta de turismo ecológico para parejas, son alternativas que buscan fortalecer la oferta.
“Mi negocio está enfocado en la apicultura ecológica y este proyecto de P.P. me beneficia en ayudarme a que mi producto se establezca en el mercado. Mi deseo es poder tecnificar las cajitas de mis abejas para poder ofrecer un mejor producto a los clientes”, comentó el apicultor.
La mayor ilusión para José Freddy es construir un sendero ecológico que cautive a sus cada vez más fieles visitantes. “Quiero que los que se acerquen a conocer mis cabañas, ‘Las Margaritas’, puedan encontrar mejores opciones de esparcimiento; ya tenemos el río cerca y es un gran aliciente que debo aprovechar construyendo el sendero gracias al proyecto”, visualiza.
Una de las preocupaciones de las comunidades rurales es encontrar suficientes oportunidades de trabajo dentro de su mismo entorno y La Elvira no es la excepción. Personas como Carlos Eduardo Gómez sueñan con fortalecer su unidad productiva para ayudar a la gente del sector.
“Mi deseo es tener un buen equipo soldador, pulidora y taladro, para ofrecer un trabajo de buena calidad dentro del mismo corregimiento. Incluso pensaría en una planta eléctrica pequeña, porque a veces por la temporada de lluvias se nos va mucho la energía, para que los apagones no me afecten y poder prestar un buen servicio”, pormenorizó don Carlos.
Finalmente, los inclusivos proyectos de Presupuestos Participativos de la Secretaría de Desarrollo Económico, no dejaron por fuera ni al sacristán de la iglesia. José Luis Gonzaga es su nombre y con su humilde caminar se acercó para manifestar la alegría que le produce ser parte del proceso.
“Llevo 33 años en La Elvira y nunca me había tocado una capacitación como esta que nos trajo la Alcaldía. Me parece excelente la gestión y estoy muy contento, porque quiero hacer mi vivero para vender mis maticas y hacer también mi proyecto de manillas. Como sacristán de la iglesia no recibo ningún ingreso, solo el que Dios me da; oro por la Alcaldía para que puedan seguir ayudando a más personas que lo necesitan”, expresó.
Durante cinco meses, los emprendedores seleccionados y los beneficiarios de los programas de empleabilidad recibirán no solo la formación teórica; también serán fortalecidos con insumos en materia prima y harán parte de ferias y experiencias comerciales.
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Juan David Arcos Grajales