Agresividad en la conducción en tiempos de pandemia

Agresividad en la conducción en tiempos de pandemia


La cuarentena en nuestro país inició el martes 24 de marzo de 2020 a la media noche y, con la última extensión finalizará el miércoles 15 de julio.

 

Existen estudios médicos donde se ha llegado a la conclusión de que los efectos psicológicos negativos de la cuarentena incluyen estrés postraumático, caos e irritación, además de angustia. Los componentes que más estresan a las personas son: no conocer el tiempo que va a prolongar  el aislamiento, el miedo a contagiarse, frustración, hastío y pérdidas económicas, entre otros.

Ahora, si trasladamos los efectos psicológicos negativos que han surgido por razón  del aislamiento  como son el caos y la  ira, a la conducción de vehículos, nos vamos a encontrar con un problema muy relacionado con la seguridad vial, el cual es la agresividad en la conducción, actitud que va en aumento ya que a medida que transcurre el tiempo, se ha evidenciado que es un componente de alarma que puede estar relacionado con numerosos siniestros viales.

Este fenómeno, según estudios, aparece especialmente en conductores hombres, jóvenes que circulan en vías urbanas y en condiciones de tráfico acelerado y de estrés. Cada vez hay más personas con elevadísimos niveles de estrés y angustia en su diario vivir, el afán, el mal humor y las preocupaciones. Todo ello influye notablemente en la conducción.

Es muy probable que en algún momento se experimente una situación de estas características, y es aquí donde surge otra inquietud: ¿Qué actitudes debemos asumir  ante situaciones de agresividad en la conducción?

Depende muchísimo del temperamento de cada persona, pero si pretendemos evitar que la situación provocadora  decline, es importante no responder de manera más violenta. Para ello, lo más recomendable es evitar gestos, ofensas, utilizar el pito de manera prolongada o repetitiva.

No te sientas presionado si otro conductor te intimida incrementando la velocidad o reduciendo la distancia de seguridad. Ten muy claro lo que estás haciendo, cómo estás conduciendo y trata de que tu comportamiento sea lo más adecuado posible y así evitar posibles riesgos.

Muchas veces, un ademán de disculpa con la mano, será suficiente para hacer bajar los ánimos violentos del otro conductor.

Por otra parte, ¿cuáles serían las opciones para evitar ser un conductor agresivo?

Salir con tiempo

Es una excelente opción. Evitar las prisas, si sales con el tiempo justo para llegar a tu destino, es más probable que te irrites y no te favorece en nada a la hora de conducir. Es más la sensación de angustia por querer llegar a tiempo, que lo que se gana en el recorrido acrecentando la velocidad.

Escuchar música agradable

No tiene que ser una música relajante necesariamente, pero sí una música agradable a un volumen conveniente ya que llevar la música muy alta resta atención y podría influir en la seguridad vial.

Ser paciente

Si hay un obstáculo, si hay mucho tráfico. Ser consciente de que existen condiciones que no puedes controlar cuando transitas, te ayudará a ser más paciente.

Entender y no calificar la forma de conducir de los demás

En la conducción como en la vida misma, no sabemos cuáles son las condiciones que está viviendo cada persona. Piensa que el conductor que se encuentra delante puede ser alguien que no tiene la suficiente experiencia en la conducción de vehículos, que pasa por una situación personal complicada en ese momento,  o que sea alguien a quien le da miedo conducir ya que apenas acaba de salir de una escuela de enseñanza automovilística.

Tener muy presente, en la conducción todo influye. Por ejemplo, si realizas un adelantamiento e invades el carril rápido, provocando la detención brusca del otro vehículo, pero te disculpas tras ello haciendo un gesto con la mano, se reduce la posible respuesta agresiva del conductor al que has pedido disculpas. Por el contrario, la respuesta agresiva se verá incrementada si invades el carril y haces caso omiso del conductor al que has obligado a frenar. La agresividad vial en esos casos puede incrementar  hasta situaciones inesperadas.

Ser respetuoso de las normas de tránsito, entender que la vía es un espacio público compartido y procurar tener siempre una actitud gentil frente a los demás actores de la vía, nos ayudarán a que el conducir no se convierta en una actividad de estrés que potencie nuestros comportamientos agresivos. 

FERNANDO TABORDA OLAYA
Instructor Grupo de Educación y Cultura
Secretaría de Movilidad


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Fecha de publicación 02/07/2020
Última modificación 03/07/2020

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