Todo empieza a estar bien para los niños del jarillón.
“Confieso que me haces tanta falta, para decirme todo va a estar bien , para escucharme con una guitarra, sentado con tu taza de café”, canta Sofía, una de las niñas beneficiarias del Plan Jarillón de Cali, a la cual le brillan los ojos cada vez que empieza a dejar fluir su talento en las clases de técnica vocal que está cursando.
Sofía Collazos tiene 11 años de edad, pero por su voz y madurez podríamos pensar que es más adulta, y es que como a muchos de los niños del jarillón sus vivencias los han hecho “ser más grandes”. Ella vivió durante muchos años en el asentamiento La Florida en el sector de las lagunas Charco Azul y El Pondaje, y nos cuenta: “Vivir ahí era muy difícil por la violencia, nos tocaba escuchar muchas cosas y en las noches sufría pensando en que no fuera a llover y se nos inundara todo”. Pero esta historia cambio hace cuatro años cuando ella y su familia fueron reasentados en el proyecto habitacional Torres de la Paz por ser beneficiarios verificados del Plan Jarillón de Cali. Ahora para consolidar el reasentamiento y construir comunidades, se está desarrollando un acompañamiento social a través del cual se brindan talleres como: semilleros del ahorro, pautas de crianza, taller de empleabilidad y “After school”.
Este último es un programa que busca fortalecer las destrezas y habilidades emocionales de niños y niñas entre 5 y 13 años de edad, es realizado por la Fundación ÚNICO, con la cual se logró una articulación que posibilitó abrir sus puertas para 40 niños y así poderles ofrecer clases de danza urbana, técnica vocal y club de lectura.
Valentina Sarrias, coordinadora operativa del programa “After School”, nos cuenta: “Los niños del Plan Jarillón entraron con unos comportamientos y actitudes dependientes de su entorno, pero aquí han desarrollado destrezas que les permiten integrarse a nuevos contextos e interactuar con otros niños”.
A la fecha han cursado diez clases de un ciclo de formación de seis meses, que además del conocimiento práctico les otorgan destrezas para la vida, como dice Blanca Gonzales, tía de Sofía: “Las clases les ha enseñado a resolver sus problemas sin tener que llegar a la violencia, sino a expresar sus emociones a través de la música, el dibujo y la lectura”.
“Para mí la música significa algo relajante, me activa los pensamientos, las emociones, me deja volar en el universo de la música” expresa Sofía, quien no solo se destaca por su talento, también por su dedicación y persistencia, lo que nos invita a continuar estos procesos en los territorios y vincular cada vez más niños de otros proyectos habitacionales.
Para el Plan Jarillón durante esta administración es fundamental el componente social, en donde la educación y la cultura son herramientas poderosas para transformar vidas.
Para ver más:
https://www.youtube.com/watch?v=5QW1r6LPGNw
Laura Ortiz
Comunicaciones