Delegación de Ucrania encantada con la salsa, naturaleza y hospitalidad de los caleños
El recorrido fue liderado por un guía de la Secretaría de Turismo Distrital.
Acompañados por funcionarios de la Secretaría de Gobierno Distrital y de los departamentos administrativos de Control Interno y Control Disciplinario Interno, los bailarines y músicos ucranianos que participan del ‘Primer Encuentro Mundial de las Culturas Populares’ recorrieron el centro histórico de Cali.
Durante la caminata, los visitantes pudieron apreciar la belleza del Puente Ortiz y de la iglesia La Ermita; se dejaron envolver por la brisa mientras recorrían el Bulevar del Río y conocieron detalles de la historia precolombina en el Museo del Oro.
Su periplo continuó por las calles del barrio San Antonio para finalizar, al ritmo del folclor del Pacífico, degustando empanadas, marranitas y aborrajados con lulada en un restaurante del sector.
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“Nos sentimos bien recibidos y acogidos, todos a quienes hemos conocido han sido muy amables. Siento que de manera genuina nos han abierto su corazón”, expresó Krista Samborsky, directora artística de la escuela de baile ucraniano Yavir.
Según explicó, su agrupación -situada en Toronto, Canadá- representa a Ucrania debido a que un grupo localizado en ese país no pudo viajar a causa del conflicto bélico con Rusia.
“Es una guerra injusta y este es el ejemplo perfecto de las experiencias de vida que afrontan los ucranianos. Pero al mismo tiempo es un honor representar nuestro país y a la diáspora ucraniana como descendientes de ucranianos”, comentó Krista.
El músico Mykola Pyskir destacó la cultura y vegetación de Cali, así como la hospitalidad de su gente. “La naturaleza es algo que no he visto en mi país. Los árboles, los colores, los ríos, es mucho más hermoso que en mi país”, resaltó.
Por su parte, el bailarín Andrij Luczkiw, se declaró maravillado con la belleza de la iglesia La Ermita. También dijo que tras su paso por Cali, ahora es un mejor bailarín de salsa.
“Definitivamente me llevaría la salsa a Toronto. He bailado en Cali mucha más salsa que en Canadá. Lo entendí mucho mejor cuando bailamos con el guía turístico. En nuestro tiempo libre, en las noches, realmente encontré el ritmo y lo disfruté”, confesó.
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