¿Qué tiene Cali que enamora a todo el mundo?
La ciudad, sus colores, el ritmo de la salsa caleña, el sabor de su gente y su incomparable alegría, siguen cautivando a los extranjeros, ese el caso de Gabrielle Gorder, una estadounidense que llegó hace cuatro años a la Sucursal de Cielo y desde entonces vive enamorada de esta tierra, tanto que se propuso bailar a 45 revoluciones por minuto, algo que solo los caleños pueden hacer.
“Me siento muy agradecida, amo la salsa y que Cali me permita ser parte de toda su cultura es algo muy valioso, me estoy presentando por tercera vez en el Salsódromo y no dejo de asombrarme de la capacidad que tienen aquí para el baile, siempre con una sonrisa y con unos pasos que enamoran a cualquiera, aquí me ven, me quedé viviendo en su ciudad”, expresó Gabrielle en medio de risas y el apuro por salir a dar lo mejor de ella en el evento de apertura de la Feria de Cali.
El pasado 25 de diciembre el Salsódromo cumplió sus primeros 15 años y lo celebraron por lo alto. Más de 2000 artistas se propusieron regalarle a Cali una noche llena de sabor salsero y lo lograron, entre ellas Gabrielle.
Como si esto fuera poco, toda una comparsa proveniente de Francia se tomó la calle de la feria, alumnos de Francy Barahona, una caleña radicada en ese país europeo, disfrutaron de un kilómetro y medio de aplausos, un reconocimiento a sus pasos y estilo de baile.
“Hace 10 años estoy radicada en Paris y llegué allá con el pensamiento de enseñarle a los franceses que con disciplina es posible aprender a bailar salsa caleña. Al principio me asombré que todos sabían del estilo de baile de los puertorriqueños y cubanos, entonces pensé, tiene madera para nuestro estilo. Ahora somos los campeones de Francia bailando salsa caleña”, expresó Barahona.
Dice un dicho: “aquí, en la China o en la conchinchina”, sea cual sea el lugar, un caleño siempre llevará su cultura y hará que otros la amen, tal como Francy, que tiene una escuela de más de 300 alumnos y todos añoran presentarse en el Salsódromo, un evento que tiene como sello el Puro Corazón por Cali.
John Jairo Moldón Rossi