Un territorio de paz: la otra cara de Llano Verde que sus habitantes quieren mostrar
“Llano Verde es una Colombia chiquita, somos multiculturales, pluriculturales y tenemos una biodiversidad”.
Así es como los ojos de Santiago Patiño ven a su amado barrio, un sector en el Suroriente de Cali que, aunque en la última semana ha sido noticia por hechos de violencia, lleva 7 años forjando historias de amor, paz y reconciliación, que buscan borrar el estigma y la discriminación.
“Yo vengo reubicado del jarillón del río Cauca y hasta miedo tenía de llegar acá, pero hoy nos convertimos en un territorio seguro, por eso lo llamamos ‘Llano Verde, territorio de paz’ y de alguna manera esa multiculturalidad que tenemos aquí, donde hay gente del Pacífico, de Nariño y de otras partes, nos da la oportunidad de disfrutar de una riqueza y nos lleva a ser ese territorio de paz”, asegura Patiño, quien hace parte de la Junta de Acción Comunal, JAC.
Llano Verde es una urbanización ubicada en la Comuna 15 de Cali, que hace parte de un programa de viviendas gratuitas liderado por el Gobierno Nacional, donde fueron reasentadas víctimas del conflicto armado y habitantes del jarillón del río Cauca que se encontraban en zona de riesgo.
El líder comunal recuerda que el proyecto fue entregado el 22 de mayo de 2013, cuando llegaron las primeras 486 familias; un año después, en abril de 2014 fueron reubicados 798 hogares que venían de Laguna de Charco Azul y otros asentamientos del jarillón como Brisas, Sardi, Vegas y Cinta Larga.
El barrio está conformado por 11 manzanas, 4319 viviendas (3521 de víctimas del conflicto armado y 798 del Plan Jarillón), tiene 13 zonas verdes, un megacolegio, dos Centros de Desarrollo Infantil (CaliDA y Semillas de Paz) y un cordón ecológico donde la comunidad disfruta de la naturaleza.
“Tenemos el Parque de los Árboles, el Parque del Amor y el parque del canal CVC interceptor Sur, donde nuestros chicos elevan las cometas y participan en las mañanas haciendo ejercicio, de verdad que Llano Verde se nos convierte en un atractivo turístico para que la gente pueda disfrutar”, dice Patiño.
En diciembre, los habitantes de Llano Verde contarían con un nuevo parque, ubicado en la Calle 57 entre carreras 46 A y 48 B, sobre el cordón ecológico, que tendrá una cancha múltiple, juegos biosaludables y equipamiento para niños.
“Este proyecto se logró a través del Ministerio de Vivienda y Findeter y lo vamos a llamar Parque Recreo Deportivo Reconciliación y Amistad, porque es un lugar donde nos venimos a reconciliar y donde hacemos esos lazos de amistad con nuestra comunidad, con esa Colombia chiquita que tenemos”, señala Patiño.
Una juventud que sueña y trabaja por un mejor futuro
Alexis Mondragón, representante de la Fundación Afro Motivos y Razones, llegó a Llano Verde hace seis años, cuando decidió dejar su vivienda en la zona del río Naya para buscar oportunidades de educación en Cali; hoy cursa tercer semestre de Sociología en la Universidad del Valle y trabaja en motivar a otros jóvenes para que defiendan y luchen por sus derechos.
“Queremos montar una escuela de empoderamiento, porque he visto la necesidad de los jóvenes, necesitamos formarnos y educarnos, porque así creo que podemos cambiar el mundo, nuestro país y nuestra sociedad, que ha vivido marginada y estigmatizada”, señala Mondragón.
En las reuniones que lidera les enseña a los habitantes de Llano Verde sobre la Ley 1622 de 2013 (Estatuto de ciudadanía juvenil), “para que ellos conozcan cuáles son sus derechos y a nuestras comunidades negras enseñándoles la Ley 70, porque es la que a nosotros como negros nos da las garantías de seguir avanzando”.
“A Llano Verde lo defino como una sociedad que tiene un sentimiento muy grande por sus comunidades y ese sentimiento se ha visto reflejado con estos jóvenes que lamentablemente han caído, unos jóvenes de bien”, afirma Mondragón, haciendo referencia al caso de los cinco menores de edad que fueron asesinados en su barrio.
Eliana Domínguez es integrante de la Plataforma de Juventudes de la Comuna 15 y aunque no vive en Llano Verde conoce muy bien esta pequeña barriada, que camina junto a Alexis, buscando que los jóvenes se empoderen de sus procesos como ellos lo han hecho.
“Llano Verde es un hermoso lugar, su naturaleza irradia mucho y hace que sea muy atractivo, lo que más destaco del barrio es su gente, son personas muy humanas, muy queridas y muy sabias”, dice Domínguez.
La joven añade que “el día a día de nosotros es irnos a caminar los nueve barrios y los 22 sectores (de la Comuna 15), tratando que los chicos tengan mayores oportunidades. Estamos logrando que muchísimos jóvenes no se pierdan en la marginalidad y que muchísimos de ellos puedan salir adelante con sus procesos y con las iniciativas que les gusta como el baile, la cultura y el deporte”.
Recuperando vidas a través del arte y la cultura
A Bryan Steven Cardozo, una joven transgénero de 19 años, la conocen en Llano Verde y en gran parte del oriente de Cali por su agrupación Ragga y Explosión Urbana, una cuna de talentos que a través del baile ha logrado arrebatarle a la delincuencia niños y jóvenes que ahora sueñan en grande.
“Hacemos presentaciones aquí en el sector, participamos en concursos de géneros urbanos, como el encuentro de danzas urbanas que fue en el coliseo los Cristales. También somos contratados para eventos de 15 y nuestro proyecto es salir a otros países, a otras ciudades y demostrar el talento que tienen los jóvenes de acá”, asegura Bryan.
El 5 de este mes su academia cumplió dos años de trabajo artístico y cultural, pero sobre todo social: “he logrado separar a los niños de trata de blancas, de las drogas, de las calles, de correr riesgos, he logrado que ellos sueñen y soñemos juntos, porque unidos vamos a cumplir nuestras metas”.
A su grupo pertenecían los chicos que lamentablemente fueron víctimas de la masacre y aunque la tragedia les ha causado dolor, también los fortalece para seguir formando futuros artistas y jóvenes con aspiraciones por un futuro prometedor.
“Queremos demostrar que Llano Verde no es lo que hoy en día está corriendo en las redes sociales por la muerte de nuestros cinco bailarines. Llano Verde es un barrio chévere, digno de uno salir y gozar su vida, donde respetan a los chicos transformistas o de la comunidad Lgtbi, también a las víctimas y a las personas afrodescendientes, aquí no discriminamos a nadie”.
Ingrid Valderrutén