Un plato de esperanza en Cali: La solidaridad que recupera con amor a la ciudad
Santiago de Cali, 16 de octubre de 2025
Mientras el mundo conmemora hoy el Día Mundial de la Alimentación, una fecha promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el propósito ineludible de erradicar el hambre y fomentar dietas saludables, en Santiago de Cali, la conmemoración se vive en cada gesto de generosidad, en cada cuchara y en cada sonrisa compartida en los 780 comedores comunitarios.
La Secretaría de Bienestar Social de la Alcaldía de Cali se une a esta jornada, destacando y celebrando la labor incansable de gestoras y gestores de los comedores comunitarios, rinconcitos de amor y solidaridad, que promueven la seguridad alimentaria en la ciudad, un refugio para las poblaciones más vulnerables.
En las comunas y corregimientos de Cali, los comedores son epicentros de humanidad, son lugares donde el tejido social, a menudo fragmentado por la necesidad, se cosecha con actos de amor puro. El verdadero motor de esta obra son las gestoras y gestores voluntarios, que encarnan la solidaridad caleña. Abren las puertas de sus propias viviendas y donan su bien más preciado: su tiempo, reciben, preparan con esmero, disponen y entregan los alimentos, transformando sus casas en un espacio donde la dignidad es el ingrediente principal. No solo están combatiendo el hambre; están construyendo comunidad, ofreciendo un hombro amigo y devolviendo la esperanza.
Johana Caicedo Sinisterra, secretaria de Bienestar Social afirmó que “los comedores comunitarios son espacios de encuentro alrededor de la alimentación sana y balanceada para quienes más lo necesitan. Los gestores y las gestoras de los comedores son líderes y lideresas que no solo llevan comida a sus comunidades, también llevan platos cargados de esperanza, resiliencia y reconciliación”.
Demostrando una dedicación incansable, el programa de seguridad alimentaria ha extendido su mano solidaria más allá de lunes a viernes, atendiendo fines de semana y días festivos, gracias a la alianza con Tecnocentro del Pacífico, cada jornada se traduce en la entrega de 1.300 raciones en caliente para quienes más lo necesitan.
Hoy, en el Día Mundial de la Alimentación, Cali no solo celebra la conciencia sobre el hambre, sino que honra la labor de quienes, día tras día, demuestran que la empatía es el ingrediente más nutritivo. Cada plato entregado en un comedor comunitario es una declaración de que sobre la mesa recuperamos a Cali. Es la prueba tangible de que la solidaridad tiene un sabor inolvidable: el sabor de la esperanza y la reconciliación.
Zully Anacona Peña
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social