Un pasaje a la esperanza: conozca cómo una tarjeta del MIO transformó la vida y la salud de doña Seneida Mina
Santiago de Cali, 9 de junio de 2026
El asfalto del barrio Alfonso Bonilla Aragón, en la Comuna 14 de Cali, conoce bien el peso de la tenacidad, lo sabe porque por allí camina doña Seneida Mina, una mujer que hace cuatro décadas dejó su natal Santander de Quilichao, en el Cauca, con una maleta cargada de incertidumbres, pero, con un corazón repleto de sueños.
Llegó a la capital vallecaucana buscando un futuro mejor. Con fortaleza, trabajo y amor, se convirtió en el pilar que sacó adelante a sus tres hijos, lavando y planchando ropa ajena hasta que las manos y el cuerpo le dijeron basta.
Hoy, el cuerpo de doña Seneida cuenta las batallas de una madre cabeza de hogar: una artrosis severa, dos hernias en la columna y dos prótesis que reemplazan sus rodillas. Para muchos, este diagnóstico sería una sentencia al encierro; para ella, es solo un desafío más en su vida.
La movilidad en una ciudad vibrante y acelerada como Cali puede convertirse en una barrera invisible, pero difícil, para las personas con discapacidad. Sin embargo, para Seneida, el panorama tuvo un cambio sustancialmente importante gracias a la tarjeta del Sistema de Transporte Masivo MIO, un beneficio dispuesto por la Alcaldía de Cali a través de su Secretaría de Bienestar Social.
"Agradezco mucho, porque con esta tarjeta del MIO, he podido mejorar mi movilidad y acceder oportunamente a las terapias que tanto necesito; es una ayuda invaluable para mí", afirmó Seneida, con una mezcla de alivio y profunda gratitud en su voz.
Este recurso no es solo un subsidio de transporte; es la llave que le permite asistir a sus controles médicos, mantener a raya los dolores de su columna y, sobre todo, conservar esa independencia que tanto valora.
Ver a doña Seneida es contagiarse de una fuerza admirable, mientras habla, unas lágrimas se asoman por sus ojos, pero no son de tristeza; son el brillo de un espíritu que se niega a rendirse. "Siempre vivo con alegría frente a la vida y mi mensaje es para que aquellas personas que piensan que por tener una discapacidad la vida no tiene sentido... Al contrario, es una motivación de lucha y de convertir las crisis en oportunidades, emprendan y sean fuertes, aunque soy una mujer mayor con muchas dolencias, siempre pienso que la vida me puede sonreír y que todos los días debo buscar oportunidades".
Sus palabras resuenan como un mantra de vida, un llamado a la acción para cualquiera que se cruce en su camino. Ella es el vivo ejemplo de que la resiliencia no es la ausencia de dolor, sino la capacidad de caminar, incluso, con dificultad hacia la luz de un nuevo día.
Historias como la de doña Seneida son el motor que impulsa la gestión diaria del gobierno del alcalde Alejandro Eder, en este caso, desde la Secretaría de Bienestar Social, liderada por Johana Caicedo, en donde se trabaja con la convicción de que la inclusión social se construye con hechos palpables en el territorio.
"Continuamos recuperando a Cali, eliminando barreras de movilidad, ayudando en el desplazamiento a las personas con discapacidad que deben asistir a citas de control médico, terapias, actividades deportivas o culturales, facilitándoles el acceso al transporte público", afirmó la secretaria Caicedo, reconfirmando el compromiso institucional con las poblaciones más vulnerables.
Al final del día, cuando el bus del MIO se detiene en la Comuna 14 y doña Seneida desciende con paso lento, pero, seguro, Cali avanza hacia la reconciliación y la empatía.
Porque mientras haya mujeres como ella dispuestas a sonreírle a la vida, valdrá la pena cada esfuerzo por hacer de esta, una ciudad más justa y humana.
Zully Anacona Peña
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social